Tierras MacClairs
-Puede hacerlo -Lachlan miró a su madre -Nosotros estaremos a su lado, la protegeremos mama.
-¿Como hemos protegido a Ayleen? -Sienna miró a su hijo fijamente -Nos ciega Lachlan.
-Pero a ella no -él caminó hasta su madre -Catriona puede hacerlo mama.
-Puedo hacerlo -y cuando ella habló, ambos la miraron.
-No -Sienna miró a su hija y negó con la cabeza -No sabemos hasta donde llega su magia, no sabemos lo que podría hacerte.
-Es Ayleen, mama -caminó hacia su madre, hasta pararse ante ella -Si fueras tu, si pudieras hacerlo. Lo harías.
Las lagrimas desbordaron los ojos de Sienna, mientras colocaba sus manos sobre los hombros de su hija.
-Prométeme que si algo va mal, pararas -se agachó para quedar a la altura de ella, mirandola a los ojos -Tu, tienes un inmenso poder en tu interior, pero nunca olvides, que también es una carga, debes saber cuándo parar.
-Lo sé mama -y Catriona sonrió -Tu me has enseñado a ser una Meiga.
Sienna y su hijo se apartaron, alejándose de ella, dándole el espacio que necesitaba.
-Thig chun dorchadas agam, bidh mo sholas a 'soilleireachadh dhut, mar a chì mi.-Catriona pronunció las palabras, abriendo los brazos, cerrando los ojos y alzando el rostro al techo.
-Ven a mi oscuridad, mi luz te ilumina, el camino veo -Sienna repitió sus palabras en voz baja, como si la estuviera animando.
Por un instante todo quedó en silencio, hasta que un fuerte viento abrió ventanas y puertas, llegando a Catriona, rodeándola, encerrándola en el centro de un fuerte tornado. Mientras Sienna y Lachlan se apartaban sujetándose con fuerza a la pared. Una fuerte luz comenzó a brillar.
-¡¡¿Que pasa?!! -Niaj entró a la sala corriendo y se quedó mirando a su hija asombrado.
El viento se hizo más fuerte y su cuerpo se elevo unos centímetros del suelo y de repente, todo quedó en calma. Y una fuerte luz la rodeo, estallando, haciendo que todos cerraran los ojos.
Y Catriona abrió los suyos.
Montañas Dunaat Head
-¡¡Hemos peinado toda la montaña y no hay nada!! -Kurgan gritó furioso.
Una leve brisa se levantó y todos miraron a su alrededor nerviosos.
-¿Que está pasando? -Logan miró a su mujer.
-No lo sé -Marga habló mirando a Aidan MacCarty.
El Frio se había quedado parado, mirando a la nada, pero con sus ojos fijos, como si estuviera viendo algo. Kyle MacCarty, al otro lado, alzó la mano, sintiendo el viento rozar sus dedos.
El aullido de los lobos inundo la montaña y ambos hermanos se miraron.
----------------------------------------------------------
-Puedes resistir, puedes hacerlo -Ayleen hablo mirándole -Irvin, no te rindas.
-Serás una gran Señora para el clan y un gran dolor de cabeza para Kurgan -sonrió levemente, tosiendo.
-¡No hables como si fueras a morir! ¡No vas a hacerlo! ¡¿Me oyes?! -gritó con las lagrimas en los ojos -¡Te lo ordeno!
-Le has tomado gusto a ordenarme cosas -el la miró alzando una ceja -No debería habértelo dicho ¿verdad?
ESTÁS LEYENDO
Los Hijos de Las Highlands.
RomanceSECUELA DE LA SAGA HIGHLANDS. PROXIMAMENTE Se recomienda leer antes la saga Highlands (La Guerrera, El Invencible, La esposa, El Conde, La Duquesa, El Laird y La Bruja) Este libro recoje las historias de sus hijos, de los descendientes de los clan...
