Sentir el suave cuerpo de su esposa a su lado, entre sus brazos, le hacía sentir la mayor plenitud que jamás pudo imaginar. La observo dormir plácidamente, con su melena de rizos alborotada, sonrió recordando la forma en que respondía a sus caricias, como se dejaba llevar por él, por la pasión que los consumía.
El sonido de una flecha rompiendo el silencio de la noche le hizo mirar hacia la ventana, suspiró, entendiendo que era el momento de apartarse de ella. Acercó su rostro, para besar sus labios suavemente y su mano se situó en su vientre, acariciándolo con delicadeza.
Salió de la cama procurando no hacer ruido y se vistió con rapidez, echando un último vistazo a su esposa cuando salió de la habitación cerrando despacio.
-Ya pensaba que iba a tener que entrar a por ti -Lucien observaba a su hermano, oculto en la oscuridad de la noche, apoyado en la pared con los brazos cruzados.
-¿Todo listo? -Connor caminó ante su hermano, sabiendo que él le seguiría.
-Los grupos de hombres están divididos y esperando como indicó Lachlan, el tío Ewan, Eder, el conde, Kirk y Keith nos están esperando con él, Javrik se queda con un grupo vigilando el castillo -Lucien habló en voz baja asintiendo.
-¿Lucien? -la voz de Clere hizo que ambos hombres contuvieran el aliento y se giraron para encontrarla con su camisola blanca en la puerta de su habitación, mirándoles con el ceño fruncido mientras restregaba uno de sus ojos -¿Donde vas?
-Cariño -Lucien tragó saliva -Íbamos a dar una vuelta, regresa a la cama, vuelvo enseguida.
-¿A esta hora? -ella miró a Connor y después de nuevo a su esposo -Me estas mintiendo -y las lagrimas acudieron a sus ojos -¿Que pasa? ¿Estamos en peligro? ¿Que vais a hacer?
-No, no, no -Lucien corrió hacia ella nervioso -Está todo bien princesita, vamos -la abrazó suspirando bajo la mirada ceñuda de su hermano -Tu tranquila, te prometo que todo está bien.
-Pues si todo está bien vuelve conmigo a la habitación -ella le agarro la camisa tirando de él, mientras las lagrimas recorrían su rostro -No quiero que te pase nada.
-No me va a pasar nada -la miró a los ojos, alzó la mano tomando su barbilla -Eh, te lo prometo.
-Oh vamos Clere -Coira salió de su habitación, que estaba frente a la de ellos y sonriendo divertida se acercó a su cuñada abrazándola -Yo te hare compañía, y pronto estará de vuelta, venga -agarró su mano que aun empuñaba la camisa de él y tiró de ella -Venga, suéltale.
-Volveré enseguida princesita -Lucien se inclinó sobre ella y la beso después se apartó, no sin cierta resistencia por parte de ella para soltarle.
-Venga, volvamos a tu habitación -Coira la empujó suavemente -Tengo más preguntas sobre la vida de casada -y cerró la puerta.
Mientras los dos hermanos miraban la puerta con los ojos abiertos de par en par y se miraban dudando si interrumpir esa conversación que no sabían muy bien si iba realmente encaminada a entretener a Clere.
-¡Eh! -Ewan los miró desde el final del pasillo, gritando en voz baja -¡¿Que hacéis?! ¡Venga!
-Tu hija se resistía a dejar marchar a su esposo -Connor habló mirando de reojo a su hermano mientras caminaba hacia él.
-¿Está bien mi niña? -Ewan miró hacia la habitación preocupado.
-No es ella quien debería preocuparnos -Connor sonrió girando el rostro hacia atrás para ver que su hermano le seguía -Sino la hombría de mi hermano, creo que tu hija se la ha apropiado.
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Los Hijos de Las Highlands.
Roman d'amourSECUELA DE LA SAGA HIGHLANDS. PROXIMAMENTE Se recomienda leer antes la saga Highlands (La Guerrera, El Invencible, La esposa, El Conde, La Duquesa, El Laird y La Bruja) Este libro recoje las historias de sus hijos, de los descendientes de los clan...
