DOS MESES DESPUES
Isla de Skye
Caminó por el pasillo de su castillo, su hogar. Se paró ante la puerta de la habitación, el gran portón de madera oscura, su mano acarició la madera despacio, hasta posarse en la manilla de la puerta.
-No creo que sea buena idea -Beth miró la puerta con algo de miedo reflejado en su rostro.
-No hay ningún fantasma aquí Beth -ella sonrió negando con la cabeza -Ni un alma condenada -giró el rostro y la miró -Ni un demonio.
-El Cazador no quiere que nadie entre en la habitación -ella suspiro -Es la habitación de su padre y quiere mantener esos recuerdos enterrados.
-Los recuerdos no hay que enterrarlos, hay que aceptarlos -y abrió la puerta, observando la habitación, se adentró en ella. Se paro en el centro de la habitación frunciendo el ceño. Era demasiado oscura, caminó hacia el ventanal y tiro con fuerza de las cortinas, arrancándolas. Cuando la luz se adentro en la sala, miró a su alrededor y sonrió -La pintaremos y hay que sacar todos los muebles, quiero cortinas que dejen entrar mucha luz.
-¿Pero...? -Beth la miró preocupada.
-¿Que está pasando? -Sloan se paro en la puerta, frunciendo el ceño. Miro al interior y sus ojos se fijaron en las telas que ella aun sostenía en las manos --¿Que haces?
-Vamos a apartar toda la oscuridad de esta habitación -Moira soltó las cortinas y caminó hacia el centro de la habitación -Ven -alargo la mano hacia su marido.
-No quiero utilizar esta habitación -el entro tensó, hasta tomar su mano -Hay muchas más habitaciones ¿por que esta?
-Porque es perfecta, es amplia, tiene luz y está junto a la mía -se giro y señaló la puerta que unía ambas habitaciones -Y tiene una puerta de unión.
-No voy a dormir aquí -el miró la puerta molesto -Mi habitación es la tuya, dormiremos juntos.
-Lo sé -y ella llevo su mano a su vientre -Pero esta habitación quedara perfecta para el bebe.
Y todo quedó en silencio.
Roto solo por el gemido de sorpresa de Beth que sonriendo se marcho corriendo y gritando de alegría.
Sloan se quedó observando a su mujer, con la mano de ella, aun sujetando la suya en su vientre. Bajo la vista hasta el lugar en el que estaba creciendo su hijo, volvió a mirarla a los ojos.
-Serás un padre estupendo Sloan -habló viendo cierto miedo reflejado en sus ojos.
-Te amo esposa -y el la estrecho entre sus brazos, besándola.
-Lo sé -y ella sonrió, enredando los brazos en su cuello -¿Pero que tal si me lo demuestras? -señalo con la cabeza la puerta que unía ambas habitaciones -Que mejor forma de volver a utilizar esa puerta.
Y ella rio cuando la cargo en sus brazos y camino hacia la pequeña puerta, la abrió de una patada entro a la que era su habitación, caminando hacia la cama.
-¡No tenias que golpearla! -grito cuando él la soltó sobre la cama y lo observo forcejear con el pantalón de ella, tirando para sacarlo de su sus piernas.
-A veces deseo que llevaras vestido -se tambaleo cuando consiguió retirar la tela y la lanzo al suelo.
-Bueno, con el embarazo no me quedara otra -ella alzo una ceja -Puedes aprovechar la ocasión.
-Lo hare, no lo dudes -Se deslizó sobre ella, besándola. Aparto su rostro unos segundos, frunciendo el ceño -No vas a cabalgar.
-No vas a restringirme nada Cazador -y ella le miro alzando ambas cejas.
-Puede ser peligroso para el bebe -el miró su vientre preocupado.
-Puedo cabalgar perfectamente -y ella apoyo la mano en su pecho y le empujo, tumbándole sobre la cama -Y te lo voy a demostrar -y se subió sobre él.
Tierras MacGanigan
-¡¡Papa!!¡¡Papa!! -Dun corría por el patio del castillo, en busca de su padre, que se encontraba en el centro, hablando con Mitch, hablando de los víveres que estaban guardados para el paso del invierno.
-Te reclaman -Mitch sonrió mirando al niño.
-¿Que pasa Dun? -Logan removió el pelo de su hijo.
-¡¡¿A que yo podre enseñarle a luchar?!! ¡¡Ya soy un guerrero fuerte!! ¡¡Y podre cuidar de mi hermanito!! -el niño saltaba alrededor de su padre emocionado.
-¿Que? -Logan alzo la vista, viendo a Marga caminar hacia él con una sonrisa.
-Me escucho hablar con tu madre sobre el cuarto del bebe -se paró a unos pasos de su marido.
Logan recorrió la distancia que les separaba en dos zancadas y tomándola por la cintura la alzo, sonriendo, mientras ella gritaba.
-¡Logan bájame! -Marga rio -¡Me estoy mareando!
-Te amo -y el la estrechó entre sus brazos para después besarla. Después se giró y extendió el brazo hacia su hijo -Ven Dun.
Y el niño corrió para abrazar a sus padres.
-¡Esto merece una celebración! -Mitch sonrió feliz -¡Hay que dar la noticia al clan!
-Me alegra que te haga feliz la noticia -y Marga lo miro divertida -Porque a partir de ahora te hare encargado de cumplir todos mis antojos.
-¿Que? -y el palideció, mientras Logan reía junto a su hijo.
-¡¿Te asusta tener que traer unas golosinas a una mujer embarazada?! -Ella alzo una ceja.
-A una mujer embarazada no -el la miró haciendo una mueca -A ti sí. Estoy seguro de que tu principal antojo será torturarme.
-Eso lo deseo a menudo, no tengo que tener ningún antojo -se encogió de hombros, viendo como el caminaba hacia ella.
-¿Sabes? Puede que odie a ese niño como te odio a ti -el hablo mirandola a los ojos, pero con una sonrisa.
-El seguramente no te soportara, como yo -y ella le sonrió también.
-Organicemos esa celebración -Logan paso el brazo sobre los hombros de su esposa -¿Y mi madre?
-Organizando a todos para que saquen los muebles de la habitación que será para el bebe -y ella apoyo la cabeza en el pecho de su marido, mientras caminaban hacia dentro. -Logan.
-¿Si? -pregunto adentrándose en el castillo.
-Te quiero -y ella hablo, sintiendo la mano de Dun, tomando la suya, miro a su hijo -Os quiero.
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Los Hijos de Las Highlands.
Roman d'amourSECUELA DE LA SAGA HIGHLANDS. PROXIMAMENTE Se recomienda leer antes la saga Highlands (La Guerrera, El Invencible, La esposa, El Conde, La Duquesa, El Laird y La Bruja) Este libro recoje las historias de sus hijos, de los descendientes de los clan...
