SECUELA DE LA SAGA HIGHLANDS. PROXIMAMENTE
Se recomienda leer antes la saga Highlands (La Guerrera, El Invencible, La esposa, El Conde, La Duquesa, El Laird y La Bruja)
Este libro recoje las historias de sus hijos, de los descendientes de los clan...
Movió su cabeza, acomodándola sobre la suave almohada, su mano se movió sobre la suave piel a su lado, abrazándose mas a...
Abrió los ojos y vio a Bhean. La loba estaba tumbada a su lado, siendo abrazada por ella como si fuera un peluche. Frunció el ceño incorporándose levemente y entonces el animal abrió los ojos, mirandola.
Sonrió levemente y acaricio su suave pelo.
-Sabes estoy pensando seriamente en llevarte conmigo cuando me vaya -guiñó un ojo a la loba y la observo estirarse y tras levantarse, marcharse tranquilamente. Después de ver como desaparecía en el bosque, se giró hacia el lado, apoyando el brazo en el suelo y entonces su mirada se cruzó con la de él.
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Kurgan MacCarty estaba a unos metros de ella, apoyado en el tronco de un árbol, observándola.
Se quedaron mirándose por unos minutos, hasta que ella frunció el ceño, mirando a su alrededor, siendo consciente de que el campamento había sido recogido, que todo estaba listo para partir. Lo más probable es que su hubieran ido hace bastante tiempo si no fuera porque ella dormía. ¡Dormía! ¡Ella que siempre se había despertado en la noche! Esa noche había dormido tan plácidamente. Volvió a mirarlo, entrecerrando los ojos. Estaba sonriendo, sabía que estaba molesta porque no la había despertado, es más, juraría que no la había despertado a posta, para molestarla.
Se levantó rápidamente y tomo su chaqueta para ponérsela y se agachó a recoger sus cosas. Fue consciente de que cada paso que daba hacia ella, su cuerpo se estremecía y eso la enfadaba aun mas.
-¿Has descansado? -escuchó su voz, al tiempo que sus botas aparecían ante ella. No respondió siguió enredando las pieles sin mirarle. Y entonces él se agachó para estar a su altura, sin borrar aquella sonrisa petulante de su cara. -¿Es que tienes mal despertar mocosa?
Inspiró aire profundamente, mirándole, cerrando la boca y tras unos segundos, tomo sus cosas y se incorporó, acercándose a su caballo.
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-A lo mejor estas molesta porque hizo frio anoche. ¿Tuviste frío? -la siguió sin perderse uno de sus movimientos, parándose a su lado y dando una palmada al caballo en el trasero del caballo, mientras ella guardaba las cosas. -Si me hubieras pedido que te diera calor, lo habría hecho con gusto.