Cuando Connor bajó a desayunar esa mañana temprano, Gordon ya estaba sentado a la mesa, levantándose nervioso al verle entrar. Asintió hacia él y desayunaron juntos, depuse de que el hombre le dijera que Lexia había dispuesto la mesa para que pudieran irse pronto y que le había dicho que dejara a Sarah y Conrad descansando, que ella les llevaría mas tarde.
Apenas estaba amaneciendo cuando acabaron su desayuno y ambos se dirigieron hacia la salida del castillo. Connor se paró ante la puerta, haciendo que el hombre le mirara con el ceño fruncido.
-Adelántate a las caballerizas, Rehid estará esperando para preparar nuestros caballos -señaló la puerta mirándole.
-Si, claro -y Gordon asintió y salió del castillo.
Entonces él se giró y se dirigió al pasillo que le llevaría a las cocinas, sabiendo que la encontraría alli. Se mantuvo en silenció en la puerta, observando el movimiento en ese lugar, las criadas y Rhona atendían sus ordenes, preparando todo para atender a los hombres que trabajarían en la casa.
-Necesitamos más carne -Lexia se acercó a observar la carne asándose, giró el rostro y miro a dos chicas que estaban amasando pan -¿Como vais?
-Están casi listos -una de ellas respondió sonriendo.
-Bien -y se movió al otro lado de la cocina, colocando panes ya ordenados en la cesta.
-Buenos días -Jeremy entró a la cocina cargando una caja -Pensé que os vendría bien algo extra para alimentar a tantos hombres.
-Muchas gracias Jeremy -y ella se dirigió a él sonriendo.
-No es nada Lexia -la miró maravillado -Lo único bueno de esto será que tu nos alimentaras.
-¿Vas a ayudar en la casa? -preguntó mientras sus manos empezaban a sacar las cosas de la caja.
-Por supuesto -y el asintió ayudándola -Toda ayuda es poca. -Jeremy dio un paso atrás cuando Rhona se interpuso dejando un cesto con manzanas junto a la caja -Nos veremos en un rato.
-Hasta después Jeremy -y Lexia le miró sonriéndole de nuevo y después sigue con sus quehaceres.
Connor se quedó observando como el hombre se dirigió a la puerta y se quedó parado en esta unos segundos, mirandola con anhelo. Sus ojos se entrecerraron observándole, hasta que se marcho, entonces la voz de ella atrajo su mirada de nuevo.
-Rhona, encárgate de dar el desayuno a Juliet y Conrad por favor -miró a Rhona con cierto pesar -Siento que tengas que ...
-No te preocupes, yo me encargare también del niño. -ella le palmeó las manos -Cuando desayunen les dejare en la sala jugando, al cuidado de Fiona.
Connor las observó unos segundos más y finalmente se aparto de la puerta y se marchó. Cuando llegó a la entrada, atravesó esta hasta llegar al jarrón, tomó de nuevo una flor y entró en la sala. Se inclinó sobre la alfombra y depositó la flor allí, sabiendo que la niña la vería.
Después se reunió con los hombres que le esperaban y pusieron caminó hacia el duro trabajo que les esperaba.
El día no les acompañó, el sol brillaba con fuerza, lo que comenzó siendo agradable pero que conforme pasaban las horas, hacia aumentar la temperatura. Los hombres necesitaron refrescarse a menudo, teniendo por suerte un pozo cerca y beber mucha agua, algo que las mujeres se encargaron de satisfacer.
Mientras las horas pasaban, Connor se vio cada vez mas ansioso, mirando el camino de tierra que llevaba a la granja, esperando que ella apareciera. Había pillado a Rehid mirándole en más de una ocasión, pero ninguno dijo nada.
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Los Hijos de Las Highlands.
RomanceSECUELA DE LA SAGA HIGHLANDS. PROXIMAMENTE Se recomienda leer antes la saga Highlands (La Guerrera, El Invencible, La esposa, El Conde, La Duquesa, El Laird y La Bruja) Este libro recoje las historias de sus hijos, de los descendientes de los clan...
