Agarró su pie y tiró de él, haciéndola caer en el colchón, escuchando su risa mientras le miraba divertida. Alargó las manos para rodear su cintura, tirando de su cuerpo para aproximarla al suyo, sentándola en sus piernas.
-Tengo que irme -Clere habló, alzando las manos para enlazarlas tras su cuello, acercando sus labios y besándolo.
-Un poquito mas -Lucien acarició su espalda desnuda despacio, deslizando las yemas de sus dedos.
-No -y ella le dio otro beso, apartándose y alejándose con rapidez, antes de que volviera a sujetarla. Se agachó y tomó su camisola, consciente de que él la observaba, la deslizó por su cuerpo y giró el rostro para mirarle -Nos vemos en el desayuno, estoy muerta de hambre -y sonrió mordiéndose el labio. Caminó hacia la puerta y parándose tras ella alargó la mano hacía la manecilla. Pero esta se movió sola. Antes de poder reaccionar se hizo a un lado y la puerta se abrió, quedando ella tras esta.
-Bukchaman se te han pegado las sabanas -Alec MacClain, El Deseado, estaba parado en el umbral, con la mano puesta en la manecilla -¡Lucien! -gritó al ver que él permanecía sentado en la cama, con rostro pálido.-¿Estas bien? -dio un paso adentro.
-¡¡No!! -gritó al ver a Clere tras la puerta, al otro lado de su hermano moviendo las manos, entonces ella asintió con la cabeza -Si, si...
-¿Qué? ¿Estas bien? SI o no. -Alec frunció el ceño confundido.
-Bien, estoy muy bien -el respondió nervioso, deslizándose por el colchón con la sabana tapando su cintura, hasta quedar sentado al filo. -¿Que pasa?
-Papa quiere hablar contigo en el despacho antes del desayuno -Alec lo miró unos segundos más, finalmente dio un paso atrás, llevando consigo la puerta y cerrando.
Clere se apoyó en la pared, llevando la mano a su pecho y suspirando aliviada, viendo como Lucien aun seguía mirando a la puerta como si hubiera un fantasma.
-Creo que será mejor que te vistas y mires que no hay nadie -Clere se quedó allí, apoyada en la pared, con el miedo de que la puerta volviera a abrirse -Se me ha hecho tarde.
-¿Tendrás problemas? -Lucien se incorporó y se movió por la habitación cogiendo su ropa.
-Elsepth se encargara -ella respondió observando su trasero cuando se agachó para ponerse el pantalón.
-¿Elsepth? -Se giró hacia ella, subiéndose el pantalón de cuero -Genial, ¿alguien más lo sabe?
-¿Se lo has dicho a alguien? -y la sonrisa en el rostro de ella se congeló al ver como él la miraba. -¿Javrik? Y si él lo sabe, Isobel también. -llevó la mano a su frente -Lucien, a este paso lo sabrán todos.
-Por eso tengo que hablar con tu padre ya -Se colocó la camisa y se acercó a ella -Y lo hare ahora mismo. Quiere hablar de algo importante, pues yo también. -y la tomó por la cintura y la beso, empujándola rápidamente hacia la pared cuando la puerta volvió a abrirse y al girarse la madera le golpeó en la frente -¡Mierda! ¡¿Es que nadie sabe llamar a la puerta?!
-No me grites Bukchaman -Elsepth lo miraba rodando los ojos -Venga, dile a Clere que salga, que las sirvientas han venidos dos veces ya y se preguntan porque no se ha bañado aun.
-Elsepth -Clere salió de detrás de la puerta -¿Que haces aquí?
-Salvarte, vámonos -y la agarró del brazo y tiró de ella por el pasillo.
Lucien las observó alejarse por el pasillo y entonces la puerta del fondo se abrió y Javrik salió de ella, mirándole y mirando hacia donde las figuras de ellas se alejaban. El Barón le miró de nuevo, suspirando y negando con la cabeza. Cerró la puerta y caminó hacia él.
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Los Hijos de Las Highlands.
RomanceSECUELA DE LA SAGA HIGHLANDS. PROXIMAMENTE Se recomienda leer antes la saga Highlands (La Guerrera, El Invencible, La esposa, El Conde, La Duquesa, El Laird y La Bruja) Este libro recoje las historias de sus hijos, de los descendientes de los clan...
