-Aquí tienes cielo -Lexia se inclinó para estar a la altura de Juliet mientras depositaba el plato con la fruta ante ella -Hoy voy a hacer el pastel de manzana que tanto te gusta -sonrió con cariño a la niña -¿Quieres? -y alzó la mano para acomodar un mechón de pelo tras su oreja. Cuando la pequeña asintió sin decir una palabra, suspiró con tristeza y se incorporo, empujando el plato hacia ella -Come. -se giró y se encontró con Rhonda mirandola con tristeza, ambas se miraron.
-¿Quieres que vaya a por manzanas? -Rhona se acercó al mueble, para dejar el cesto con las verduras.
-No, yo iré -sonrío levemente acercándose a la cesta para ayudarla.
-¿Sigue sin hablar? -Rhona pregunto en voz baja, mirando de reojo a la niña.
-Ni una sola palabra -sus manos se apoyaron sobre la madera, dejando caer su cuerpo contra esta, mientras cerraba los ojos.
-¿Estas bien? -la mujer colocó la mano en su hombro con delicadeza.
-Alastair nunca se había marchado sin decirme nada -abrió los ojos y se giró hacia ella para mirarla -Ni siquiera dejo dispuesto que me marchara. Ha dejado que Connor Bukchaman sepa que existo y pronto lo sabrán todos los clanes. -su mirada se perdió por un instante -Y sabemos lo que eso significa.
-Lexia -Rhona tomó su mano, acunándola entre las suyas -Alastair confía en Connor. Es un buen muchacho.
-Lo sé. ¿Pero puedo confiar yo? -las lagrimas inundaron sus ojos -Me he mantenido oculta, no existo para nadie que no pertenezca a este clan. Y ahora él esta aquí. -sonrió con tristeza -El es importante para Alastair.
-Tu también lo eres -la mujer la miró con tristeza.
-Lo sé -pero la lastima seguía reflejada en su rostro -Pero no pertenezco a este clan, no soy una Ferguson. Y ambas sabemos que me marchare. -volvió a sonreír, aunque la sonrisa no llego a sus ojos -Sentí algo de alivio, cuando pensó que era una sirvienta mas de esta casa. -se mordió el labio mientras una lagrima resbalaba por su mejilla -Porque no se preguntara porque no existo, porque no me preguntara sobre mi historia, porque no me mirara con lástima, porque no me recordara lo que se esperara de mi. -apartó su mano de las de ella y la alzó para limpiar esa lagrima -Pero entonces recordé, que me he criado aquí. He corrido por los pasillos de este castillo, he jugado en su patio, cultivado su huerto, Alastair me ha enseñado a leer en su despacho y me ha contado los secretos de mi pasado ante la chimenea de la sala. He sido su hija, ha sido mi padre -apartó la mirada, girándose y volviendo su atención a la cesta con las verduras -Y él es su familia. Y su familia no sabe nada de mí, nunca han sabido de mi.
-Alexandra -Rhona susurro su nombre con los ojos llorosos, haciendo que la mirada -Alastair prometió a Lorna que te entregaría todo lo que te pertenece. Eres quien eres pero no olvides, que creciste con los Ferguson, ellos también son tu familia. Dale una oportunidad a Connor Bukchaman, tú misma lo has dicho, es familia. -colocó una mano en su hombro -Es familia de Alastair, igual que tu. Así que, sois familia.
-Lo intentare -asintió levemente y al sentir el apretón de ella en su hombros superó -Hablare con él, le diré quien soy, o por lo menos, quien soy para Alastair. -inspiro aire profundamente y recompuso su rostro -¿Puedes encargarte de Juliet mientras voy por las manzanas?
-Por supuesto -Rhona miró a la niña con dulzura.
-Gracias -y Lexia se giró y miró a la pequeña antes de salir de la cocina con la cesta vacía en su mano.
Connor bajó las escaleras del castillo con una sonrisa y con una imagen clara en su mente. La imagen de ese pelo rojo y sedoso, la sonrisa descarada y sus ojos azules. Silbando se dirigió a la cocina y se paró en la entrada al ver a la niña sentada a la mesa, metiendo un trozo de fruta en su boca.
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Los Hijos de Las Highlands.
RomanceSECUELA DE LA SAGA HIGHLANDS. PROXIMAMENTE Se recomienda leer antes la saga Highlands (La Guerrera, El Invencible, La esposa, El Conde, La Duquesa, El Laird y La Bruja) Este libro recoje las historias de sus hijos, de los descendientes de los clan...
