Capitulo: Tu bestia

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-Moira -una de las mujeres se paro en la entrada de la sala.

-¿Que pasa? -Ella se bajo del banco en el que estaba subida y camino hacia ella.

-EL Cazador dijo que te preguntáramos a ti -la mujer la miro con interés -El jardín.

-¿Que pasa con él? -ella frunció el ceño.

-Ya lo han limpiado y arrancado todo -y la mujer se quedo esperando.

-Ah -ella siguió mirandola confundida.

-¿Que plantamos? ¿Como quieres el jardín? -la mujer la miro igual de confundida.

-¿El jardín? -Moira la miro unos segundos y negó con la cabeza -Y yo que...-suspiro, giro medio cuerpo y miro a Beth -Beth, por favor ¿puedes encargarte del jardín?

-¡Claro! -y sonriendo Beth se acerco a la mujer -Haremos que planten algunos árboles para que den sombra y si han restaurado la fuente, a su alrededor pondremos....

Moira las observo alejarse e inspirando aire, caminó tras ella, saliendo de la casa. Se paro observando al grupo de hombres que en su descanso habían decidido divertirse entrenando un poco. Le vio de espaldas a ella y caminó hacia él.

-¿Te parezco la clase de mujer que cuida de un jardín? -cuando la oyó se giro hacia ella y la miro confundido. -¿De verdad? ¿Me imaginas plantando florecillas, regándolas y cuidándolas?

-¿Que tiene de malo? -El la miró con el ceño fruncido.

-¿Sabes como mi hermana y yo practicábamos con el arco de pequeñas? -y ella dio un paso hacia el, mirándole a los ojos -Lanzábamos las flechas a las flores. Cortándolas.

-Vale -el alzo las manos sonriendo. -Nada de flores.

-Prefiero pasar mi tiempo entrenando -y ella se giro para marcharse.

-Desde luego lo necesitas -y el respondio, cruzándose de brazos y mirandola divertido.

-¿Que has dicho? -se giro de nuevo, mirándole con los ojos entrecerrados.

-Te gane fácilmente cuando te secuestre -se encogió de hombros sin dejar de sonreír.

-¡Tu! -miro al que estaba entrenando, que estaba parado observándoles con curiosidad. El hombre se tenso mirandola asustado -Dame la espada -alargo la mano hacia él. Y él abrió los ojos sorprendido -¡¿No me oyes?! -lo miro molesta. Y el pobre hombre miro al Cazador y cuando este asintió, corrió a darle la espada y se aparto.

-¿Crees que esto es buena idea? -Murray le susurro dándole una espada.

-Quiero que vean de lo que es capaz -tomo la espada y miro a su amigo -Que la respeten.

-Que no se atrevan a hacerle daño -Murray asintió, apartándose y haciendo gestos para que todos les dieran espacio.

-Muy bien preciosa -el sonrió mirandola, hizo una reverencia -Las damas primero.

Y ella le sorprendió arremetiendo contra él con la espada en alto. La esquivó por poco y se giro poniéndose en situación de defensa. Cuando volvió a ser atacado, alzo la espada, haciéndola chocar contra ella y saltando hacia atrás, esquivando de nuevo su ataque. Entonces atacó el y ella le esquivo con rapidez y al apartarse le golpeo en el costado haciendo que se tambaleara.

-Buena técnica -el la miro divertido.

-Cierra la boca y pelea -y ella avanzo hacia él con la espada en alto.

-Como quieras preciosa -paro su golpe y ataco. Las espadas chocaron, una y otra vez moviéndose en círculos, atacándose el uno al otro. El la acorralo, llevando la espada a su cuello, pero ella se lanzo al suelo, resbalando entre sus piernas, pasando bajo su cuerpo y girando sobre el suelo, apartándose de él. El Cazador la miro con admiración, mientras volvía a atacarla. Esta vez fue rápido, logrando golpear su estomago y acorralándola entre sus brazos con la espalda sobre su pecho, sujetando su brazo con la espada delante, con su propia espada cerca de su cuello. -Me gusta esta posición -le susurro al oído, ella se movió, y el giro el cuerpo, esquivando su pie, que claramente había ido a golpearlo en una zona muy delicada -Cuidado preciosa, si dañas mis atributos no podrás disfrutar de ellos mas.

Los Hijos de Las Highlands.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora