Después de pasar dos días más en observación, Amaia finalmente era dada de alta. Becca estaba agotada física y mentalmente, había tenido tiempo suficiente para pensar en todo lo que había ocurrido y por eso cuando terminó de firmar el papeleo del hospital, fue en busca de Chris.
El rubio lucía tan agotado y demacrado como ella, su corazón se estrujó al verlo con la mirada perdida, visiblemente derrotado.
Se acercó lentamente y bastó un leve sonido para que Chris alzara su mirada y se pusiera de pie en cuanto la divisó.
- Amaia ha sido dada de alta, acabo de firmar los papeles y...
- Las llevaré a casa entonces..
- No será necesario, papá y Josh están aquí, van a llevarnos a mi departamento... - Becca vio las claras intenciones de protestar de Chris y se adelantó - escucha Chris, estamos muy cansados y personalmente estaba muy ofuscada y preocupada, lamento lo que te dije, hablé desde mi molestia y dolor, pero he tenido suficiente tiempo para pensar,
Amaia es también tu hija, claro que la puedes ver cuando quieras y cuando se recupere por completo retomaremos la dinámica que teníamos, pero mientras eso sucede, ella va a permanecer conmigo, puedes organizarte para visitarla en casa y así ocuparte de Leslie que de seguro te necesita mucho más de lo que Amaia puede necesitarte en este momento - Becca hizo una pausa, le costo pasar saliva pero tomando un respiro hondo continuó aunque su voz se quebró al hablar - en verdad lamento mucho tu pérdida... es algo que no le deseo a nadie..
Chris no respondió, simplemente asintió varias veces con la cabeza gacha y es que la verdad se sentía avergonzado, avergonzado por no sentir dolor por la pérdida de su bebé, es decir ¿qué clase de padre no llora la pérdida de su hijo? Sí lamentaba el estado de Leslie, pero con respecto al bebé no sentía nada, tal vez porque se había convencido así mismo que no era real, que jamás existió o tal vez porque jamás acepto que fuera suyo.
Sin pensarlo mucho, Becca lo abrazó y le dio un par de palmadas en la espalda. Chris se sorprendió por tal acción, sentir la calidez de Becca no ayudaba a sus emociones desbordadas. Y aunque quiso, no pudo controlarse, se aferró a Becca casi doblándose sobre ella, hundió su rostro en el cuello de la diseñadora y dejó fluir su llanto ruidoso mostrando lo roto que estaba.
Becca también dejó que las lágrimas bañaran su rostro, aunque sin emitir sonido alguno. Le dolía tanto ver lo afectado que estaba Chris y lo comprendía, perder a un hijo es sentir que te parten el corazón en mil pedazos, era como estar muerto en vida.
Leslie había perdido su bebé, el embarazo se sabía era de alto riesgo, el estrés de las últimas horas no ayudaba a su condición y la caída que sufrió, fue parte del combo perfecto para llegar a tan cruel destino.
Después de un par de estudios y ecos, los médicos le practicaron una limpieza de útero, para remover cualquier resto que pudiera haber quedado y así evitar problemas futuros.
Cuando Leslie despertó, se sentía desorientada y adolorida, y aunque de alguna manera había intuido su pérdida, en sus adentros esperaba por un milagro, y cuando el médico indicó que su pesadilla era una realidad, perdió los estribos, teniendo que ser sedada por su propia seguridad.
Para Becca, era lógico que Chris se sintiera tan devastado y sacara todo su dolor con ese llanto tan lastimero. Lo que ella no sabía es que Chris no lloraba por la pérdida del bebé, él lloraba por perderle a ella, porque aún cuando ya no había un supuesto hijo que lo atara, estaba claro que tenía una responsabilidad moral con Leslie, que Becca no le permitiría eludir.
Definitivamente alguien allá arriba no los quería juntos y eso le asustaba, porque una vida lejos de Becca y Amaia, le resultaba asfixiante, completamente devastador e impensable.
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Where we belong
ContoSinopsis Por un malentendido preferí escapar a luchar por decir la verdad, él no quería escucharme, en ese momento me odiaba, sin importarle cuánto le decía que la situación no era como él la veía, pero no me escuchó, así que sólo hice mis maletas y...
