CAPÍTULO 46

507 43 7
                                        

(siempre he estado pensado como agradecerte
Por hacerme el regalo más grande, más fuerte
Haberme regalado todo lo que tienes
Y si es así, es así
Has perdido tu tiempo por mis ilusiones
Y cambiaste llorar por luchar en mi nombre
Por buscarme un lugar donde fuera valiente
Para ser feliz, conmigo mismo (1))

Hay momentos en la vida en los que miras atrás y compruebas lo que fuiste y lo que eres ahora. Es entonces cuando te das cuentas de las veces que te callaste ese "gracias mamá", me diste la vida y seguiste a mi lado pase lo que pase. Antepusiste tu dolor para evitar el mío.

Yo quiero seguir tus pasos.

Tras leer el mensaje, Pablo pegó un salto levantándose de la silla y agarró su chaqueta colgada en la percha. Estaba dispuesto a salir a toda prisa en busca de Marizza y de Ada pero Alejandra lo sorprendió entrando a su despacho antes de que el saliera cuando ya se había puesto la chaqueta.

- ¿Dónde vas tan apurado? – preguntó ella poniéndole una mano en el hombro para frenarlo

- Ee...- titubeó él sin saber que excusa poner

A ella no le importó hacia donde se dirigía su marido, iba con una idea clara Y seductora como estaba últimamente, cerró la puerta de golpe y se echó la melena hacia atrás. Pablo solo tenía un pensamiento, ir a por Ada cuanto antes y llevarla a la revista, pero Alejandra no iba a permitirle el paso.

- Sabes...estoy preparando una sorpresita para mañana

- ¿Para mañana? –

Pablo tenía tantas cosas en su cabeza que se había olvidado por completo de la fecha que era.

- Tu cumpleaños mi amor

- ¡Ah! – exclamó él pero sin darle mucha importancia

Alejandra lo besó apasionadamente antes de que el pudiera decir algo y le condujo con su mano al pequeño sofá que había a un lado del despacho.

Le quitó la chaqueta desenfrenada pero Pablo se molestó un poco por la invasión.

- ¡No Ale! ¡basta!

Su mujer lo miró entristecida, era la primera vez que Pablo la rechazaba de esa manera.

- ¿Qué pasa?

- Que me tengo que ir ¿a vos que te pasa? – preguntó el recogiendo su chaqueta del suelo y poniéndosela de nuevo

Alejandra estaba desesperada, no lograba quedarse embarazada, pero ya había comenzado la mentira y le resultaba imposible volver atrás.

- Nada...sos mi marido ¿está mal demostrarte lo que te amo?

Pablo se sintió mal por haberla rechazado. No quería hacerle daño 

- No...claro que no está mal y a mí me encanta, de verdad, pero además de eso estamos en el trabajo ¿y si entra alguien...?

Después del concierto, Marizza y Ada fueron a terminar el día al piso de Marizza y Lujan, que era donde había acordado con Pablo para que pasara a recogerla.

El sonido de las llaves en la cerradura hicieron que Lujan dejara de preparar la cena y avanzase corriendo hasta la puerta.

- Bueno...y esta es mi casa Ada...

Una vez dentro Marizza sonrió a Lujan, y ésta miraba a la niña con asombro viendo la evidencia. Ahora si veía el parecido de la pequeña con el rubio y la teoría de Marizza, para Lujan, ahora cobraba credibilidad.

MEMORIA TRAICIONERAHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora