(siempre he estado pensado como agradecerte
Por hacerme el regalo más grande, más fuerte
Haberme regalado todo lo que tienes
Y si es así, es así
Has perdido tu tiempo por mis ilusiones
Y cambiaste llorar por luchar en mi nombre
Por buscarme un lugar donde fuera valiente
Para ser feliz, conmigo mismo (1))
Hay momentos en la vida en los que miras atrás y compruebas lo que fuiste y lo que eres ahora. Es entonces cuando te das cuentas de las veces que te callaste ese "gracias mamá", me diste la vida y seguiste a mi lado pase lo que pase. Antepusiste tu dolor para evitar el mío.
Yo quiero seguir tus pasos.
Tras leer el mensaje, Pablo pegó un salto levantándose de la silla y agarró su chaqueta colgada en la percha. Estaba dispuesto a salir a toda prisa en busca de Marizza y de Ada pero Alejandra lo sorprendió entrando a su despacho antes de que el saliera cuando ya se había puesto la chaqueta.
- ¿Dónde vas tan apurado? – preguntó ella poniéndole una mano en el hombro para frenarlo
- Ee...- titubeó él sin saber que excusa poner
A ella no le importó hacia donde se dirigía su marido, iba con una idea clara Y seductora como estaba últimamente, cerró la puerta de golpe y se echó la melena hacia atrás. Pablo solo tenía un pensamiento, ir a por Ada cuanto antes y llevarla a la revista, pero Alejandra no iba a permitirle el paso.
- Sabes...estoy preparando una sorpresita para mañana
- ¿Para mañana? –
Pablo tenía tantas cosas en su cabeza que se había olvidado por completo de la fecha que era.
- Tu cumpleaños mi amor
- ¡Ah! – exclamó él pero sin darle mucha importancia
Alejandra lo besó apasionadamente antes de que el pudiera decir algo y le condujo con su mano al pequeño sofá que había a un lado del despacho.
Le quitó la chaqueta desenfrenada pero Pablo se molestó un poco por la invasión.
- ¡No Ale! ¡basta!
Su mujer lo miró entristecida, era la primera vez que Pablo la rechazaba de esa manera.
- ¿Qué pasa?
- Que me tengo que ir ¿a vos que te pasa? – preguntó el recogiendo su chaqueta del suelo y poniéndosela de nuevo
Alejandra estaba desesperada, no lograba quedarse embarazada, pero ya había comenzado la mentira y le resultaba imposible volver atrás.
- Nada...sos mi marido ¿está mal demostrarte lo que te amo?
Pablo se sintió mal por haberla rechazado. No quería hacerle daño
- No...claro que no está mal y a mí me encanta, de verdad, pero además de eso estamos en el trabajo ¿y si entra alguien...?
Después del concierto, Marizza y Ada fueron a terminar el día al piso de Marizza y Lujan, que era donde había acordado con Pablo para que pasara a recogerla.
El sonido de las llaves en la cerradura hicieron que Lujan dejara de preparar la cena y avanzase corriendo hasta la puerta.
- Bueno...y esta es mi casa Ada...
Una vez dentro Marizza sonrió a Lujan, y ésta miraba a la niña con asombro viendo la evidencia. Ahora si veía el parecido de la pequeña con el rubio y la teoría de Marizza, para Lujan, ahora cobraba credibilidad.
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MEMORIA TRAICIONERA
FanfictionUna juventud feliz... Un pasado misterioso... Amor, dolor, desencuentros y encuentros Que no te traicionen, lo vivido queda en tu memoria Seis años después llega... MEMORIA TRAICIONERA
