Las cosas suceden por una razón, podemos no entenderlo en el momento, pero después todo tiene sentido.
Recuerda:
Tu mejor maestro es tu último error.
Tras la comida en casa de Lujan, ésta y Marizza disfrutaban de un mate mientras Ada dormía la siesta en el sofá abrazada a un oso de peluche.
- Después de lo que me contaste creo que deberías salir ya de esa casa, Marizza
- Ojala y pudiera Luji...¿pero dónde voy?, no puedo huir, nos acabaría encontrando en cualquier lugar y más con la ayuda de Sergio
Marizza tomó mate de un sorbo y se levantó deprisa.
- ¿Te vas?- Preguntó Lujan al ver la acción de su amiga
- voy a hablar con Pablo, hay algo que no sabe y que tiene que saber
- ¿Le vas a contar lo del embarazo trucho?
La rebelde miró hacia el sofá y sonrió al ver el plácido dormir de su niña.
- De momento Pablito solo tiene una hija. Tiene que saber que Alejandra le miente
- No te va a creer y te vas a dar contra la pared de nuevo...
- No me importa, pero voy con la verdad. Bastantes cosas me callé en el pasado por no lastimarlo y ésta vez se lo voy a decir, siempre es mejor aunque duela
Marizza agarró la chaqueta vaquera de la percha se la puso con fuerza y se retiró el pelo hacia atrás.
- Pero te podes encontrar con Roberto... – advirtió Lujan
- No puedo vivir con miedo Luji, esta noche lo veré en el bar porque tengo que ir a cantar...
Lujan se levantó y puso las manos en los hombros de Marizza, la miró a los ojos con inmensa preocupación
- Cuídate
- Si...cuídame a Ada
- No te preocupes
- Llevala después a la casa, Eugenia cuidara de ella
- a mí no me importa cuidarla hasta que termines la actuación
- no, será muy tarde y prefiero que esté ya con el pijama y acostada
- como quieras
Se dieron un beso en la mejilla
- Suerte. Cuídate – volvió a decir Lujan
Marizza fue hasta el sofá y se agachó frente a su hija, la besó en la frente y volvió hacia Lujan a darle otro beso para después marchar.
En la mansión de los Venus, Pablo se dejaba consentir y desahogar un poco con Eugenia en la cocina.
- voy a terminar reventando Eugenia. Desde que Marizza llegó a la mansión son todo idas y venidas, y yo no puedo mas
- ¡ay Pablito!, la verdad que no sé qué decirte – dijo apoyando su mano sobre el hombro de él
Pablo se llevó la manos a su rostro, cada vez su intuición sobre Ada era mayor, no solo era intuición, cada vez que veía a Ada la sentía como suya y esos sentimientos eran cada vez mayores.
Marizza abrió con su llave y entró en la mansión, miró hacia las escaleras y luego hacia el despacho de Roberto. Las puertas cerradas.
Después se dirigió a la cocina, abrió la puerta y allí estaba Pablo y Eugenia contándose confidencias, realmente parecían madre e hijo.
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MEMORIA TRAICIONERA
FanfictionUna juventud feliz... Un pasado misterioso... Amor, dolor, desencuentros y encuentros Que no te traicionen, lo vivido queda en tu memoria Seis años después llega... MEMORIA TRAICIONERA
