CAPÍTULO 97

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(No importa dónde estás, Si vienes o si vas,
La vida es un camino, Un camino para andar.
Si hay algo que esconder, O hay algo que decir,
Siempre será un amigo, El primero en saber.
Porque siempre estarán en mí (1)
Esos buenos momentos que pasamos sin saber.
Que un amigo es una luz, Brillando en la oscuridad,
Siempre serás mi amigo, No importa nada más. (2))

(Negra por fuera, por dentro color de algodón.
La pantera duerme en mi ropa interior.
Noche azul mojada de luna y pasión.
Y aparece el hombre, ése hombre
Quema la selva y aplasta el amor. (3)
Mírame, sé perdonar,
Pero soy mujer. Respétame.
Yo vivo en libertad, Vivo en libertad. (4)
Comía en tu mano, tu boca me dio de beber

Mientras me colabas, entre jaulas de papel.
Y ahora tú abusas de mi soledad.
Te regalo el cuerpo, no lo quiero,
Pero mi alma se va...
¡Ya no puedo más! (5)
Se perdonar, pero soy mujer.
Respétame. Yo vivo en libertad,
Vivo en libertad.
Cuantos sueños y mentiras
En el circo de la vida.(6)
Yo lucharé, sobreviviré
Al destino que me arrastra
Hacia tus pies.(7))

Dos días después, Pablo ya ansiaba la llegada de Marizza mientras en la revista celebraban el buen momento tras el último número.

Por el contrario en el bar, Roberto hablaba con su hermana por teléfono sobre el tema de Sergio. Ale ya le había informado previamente y tenía que tomar una decisión ese mismo día.

- No...todavía no lo decidí, me gustaría hablar con Marizza antes

- ¡No seas pollerudo! ¿Ahora le pedís cuentas a esa petiza insulsa?

- Si...mi esposa, Ale

Ale revoleó los ojos al otro lado de la línea.

- Vos no lo conoces tanto como yo pero Sergio puede llegar a ser muy perseverante

Ahora era Roberto el que alzaba su mirada al techo.

- Está bien – dijo en tono cansado- que se venga...pero sólo unos días hasta que encuentre sitio

Alejandra sonrió

- ¡Gracias hermanito!

Mientras tanto en la cafetería del colegio, Guido, Tomás, Nico, Marcos, Mía y Manuel acompañados del hijo de éstos últimos desayunaban juntos.

- ¿Y Luna? ¡Me encantaría que viniese! – preguntó Mia

Manuel estaba de pie a su lado moviendo el carrito para dormir al pequeño Hugo.

- En San Luis, es novelista

- ¿En serio?- preguntó ella con una amplia sonrisa

- Si, le va muy bien, igual...hace dos años que decidimos separarnos, pero tenemos muy buena relación por nuestro hijo

Colucci se entristeció tras esto último y Nico le acarició la mano

- cosas que pasan Mía

- ¿Cómo se llama el nene?- preguntó Tomás

- Se llama Thiago

Mia miró al carrito, miles de pensamientos se le pasaban por la cabeza al comprobar que Nico y Luna se habían separado. ¡Justo ellos! que fueron los primeros y a los que le hicieron una maravillosa boda todos de blanco

- ¿Se durmió?

- Si –murmuró Manuel acariciándole el pelo

- ¡Bustamante Bustamante! – comenzó a gritar Guido desesperado asustando a toda la cafetería

MEMORIA TRAICIONERAHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora