(no puedo seguir, buscando tu aroma en el viento (1)
no puedo mentir, ni ocultar lo que siento
intento vivir sufriendo bajo este silencio y de nuevo por ti
me hundo en un infierno (2)
no era prisionero de tus labios, y ahora que estas lejos yo te deseo como el aire
el baile de tu cuerpo.
Sufriendo por ti me pierdo en un mar de dudas
me mata este dolor, me ahoga mis lágrimas mudas (3)
me invades cada noche mi cuerpo y mi alma,
haces lloras mis ojos, y haces que pierda la calma)
Cuando pedimos un deseo lo hacemos con todas las esperanzas puestas en que ese deseo se cumpla. Muchas veces, aunque ese deseo sea lo más sencillo, la vida gira tanto que te desmorona todos los planes.
Hay momentos en que dejas pasar la vida tan rápido que no te das cuenta, y tienes que parar un poco y preguntarte lo más importante ¿eres feliz?.
Era tarde, pero Marizza tenía una gran necesidad de hablar con Sonia de una vez por todas. Desde su salida con Ada, necesitaba más que nunca a su mamá. Tenía mucha emoción acumulada y lo quería sacar, y de alguna manera aliviar su angustia.
Ahora, que ella era madre, podía entenderla más, y si miraba hacia atrás y pensaba todo lo que Sonia había hecho por ella no le quedaba dudas. ¡No pudo tener mejor madre que Sonia!
- Mi vida... ¿Qué haces acá tan tarde? – preguntó Sonia al verla entrar por la puerta
- Tenía ganas de estar con vos
- ¿te sentís bien ciela bella?
- Más o menos...
Sonia y Marizza pasaron al fondo de la casa. Hilda ya estaba durmiendo y se sentaron en el sofá, se acomodaron y Marizza la abrazó. Sonia se extrañó y más que extrañarse se preocupó.
- Me asustas Marizza, ¿Qué te pasa?
Marizza seguía agarrada a ella, apoyando su cabeza sobre el pecho de su madre. Sonia sonrió, le gustaba que su hija le mostrara cariño, pero era tan extraño en Marizza que de ahí la preocupación.
- Mami...te tengo que contar muchas cosas que pasaron cuando vivía en España
Sonia estaba tan cómoda en esos momentos. Ella se sentía sola sin Franco y necesitaba también momentos con su hija.
- Mi amor, podes confiar en mí. ¿Qué pasó en España?
- Es una historia muy larga, muy enrevesada, muy complicada, pero sobre todo muy dolorosa
- Habla Marizza
Mientras tanto Pablo siguió caminando hasta llegar al centro de Buenos Aires. Pasó a un bar tranquilo, allí lo estaba esperando su camarada sentado en la barra con las cervezas preparadas.
- Ey – dijo al pasar chocándole la mano a su amigo
Se sentó al lado de Tomás y miró hacia la puerta. Estaban en el centro de la ciudad, había mucho movimiento de gente, de bares, boliches. Era sábado a la madrugada, había mucha juventud. Esperaba que ese espíritu festivo que en su adolescencia tuvo y la compañía de Tomás lo contagiaran de esa adrenalina.
Pero ni mucho menos, estaba en un bar del centro de la ciudad pensando en lo cerca que estaría de Marizza en ese momento (1.no puedo seguir, buscando tu aroma en el viento, no puedo mentir, ni ocultar lo que siento), ella supuestamente ya debería de estar cantando en el boliche de al lado, en el que también trabaja Roberto, pero ella estaba con Sonia y dejó dicho en el bar que llegaría más tarde.
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MEMORIA TRAICIONERA
FanfictionUna juventud feliz... Un pasado misterioso... Amor, dolor, desencuentros y encuentros Que no te traicionen, lo vivido queda en tu memoria Seis años después llega... MEMORIA TRAICIONERA
