Te casas con uno y también lo haces con sus seis hermanos. Su lema favorito: Lo tuyo es mío y lo mío es tuyo, pero de nadie más... Nadie más puede fijarse en lo que les pertenece.
Prohibida su copia u adaptación.
II PARTE DE LA HISTORIA
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—¡Basta! ¡La discusión se termina! —habla con fuerza Nam callándolos a todos—. Si ella no quiere hablar, está bien...
—¡No! —grita Suga deseando saltar de la pantalla y estar entre nosotros.
—¡¿Te volviste loco?! —cuestiona Tae.
—Yo exijo que nos diga —dice Jimin.
—Hermosa, habla por favor —exige Jin poniéndose de pie y tomando distancia conmigo.
—No —afirmo y agradezco la firmeza en mi voz.
—Calma, calma por favor... —dice Nam entre el fuerte bullicio de los chicos—. No hablaremos con ella, hasta que por fin quiera decirnos quien es esa amiguita que la invito a su casa.
Le dirijo una mirada asesina, pero él se limita a verme con calma.
—Danos sus datos y listo —dice Nam conciliador.
«Para que la manden a investigar y descubran mi farsa».
—Querida... —susurra Hobi en una advertencia, mientras acaricia mis pies.
Los miro a todos notando que esperan una respuesta de mi parte, pero mi vista se clava en Jungkook que increíblemente es el único que no ha dicho nada. El silencio de su parte es tan inquietante como su mirada. Me observa con atención y se muerde el labio inferior a cada momento como si estuviera conteniéndose de hacer algo... Luce muy tenso, ansioso, pero no dice nada.
—Habla —susurra Jin forzando una sonrisa.
Todas las miradas recaen sobre mí aumentando mis nervios, por momentos solo quiero acabar con esto y hablar con la verdad, pero mis temores a sus reacciones no me lo permiten...
«Si se ponen así por una simple amiga, no quiero imaginar que pasara si se enteran de que compartí la noche con algunos de los chicos solteros más codiciados de todo Corea».
No me atrevo a romper el silencio, pues tomo como excusa lo que ellos me hicieron volviendo a enojarme y me levanto molesta abandonando la comodidad que me ofrecían las piernas de Nam. Por lo que me alejo de ellos con la intención de irme a la habitación y eso parece molestarlos, indignarlos más...
—Bien entonces no hablaremos con ella —avisa Nam con simpleza.
—¿Nadie le hablara? —pregunta Jimin incrédulo.
—Nadie —afirma Nam.
—Hasta que nos dé el nombre de su amiga —avisa Jin asintiendo de acuerdo.
—Ni mensajes y llamadas ¿queda claro? —pregunta Nam mirando la pantalla de la tablet.
—¿Ni un mensaje de buenos días? —pregunta Suga incrédulo.