Te casas con uno y también lo haces con sus seis hermanos. Su lema favorito: Lo tuyo es mío y lo mío es tuyo, pero de nadie más... Nadie más puede fijarse en lo que les pertenece.
Prohibida su copia u adaptación.
II PARTE DE LA HISTORIA
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Dudo en aceptar, pero entonces miro el alrededor teniendo más presente mi soledad, como también que nadie sabrá que me fui y es bastante probable que nadie espere mi regreso. Las duras palabras de Jungkook aún resuenan en mi mente y me golpean duramente contra la realidad.
«Se largaron para no aburrirse de mí».
Mis ganas de salir corriendo de este infierno aumentan, pues todo me recuerda a ellos y lo último que quiero es pasar toda la noche pensando en donde están; cuando puedo salir y distraerme un poco. No tengo porque darles explicaciones. No quiero. Y además para eso tendría que desbloquearlos, por lo que paso de hacer tal cosa y no lo pienso más y me apresuro a responderle.
Yo: Claro.
Yo: ¿En dónde nos vemos?
Jennie: Dame tu dirección.
Jennie: Enviare a uno de mis guardaespaldas por ti.
Me quedo sorprendida y miro nerviosa el alrededor a sabiendas de que no puedo decirle que vivo en un lugar lujoso como este.
Yo: No es necesario...
Yo: Puedo llegar sola.
Jennie: Es un poco tarde, quiero asegurarme de no te pase nada.
Eso llamara la atención de la seguridad en la entrada, por lo que decido enviarle la dirección de una tienda que no está demasiado lejos de este sitio.
Jennie: Genial, entonces él te estará esperando allí.
Me despido de ella y me pongo de pie a sabiendas de que tengo que arreglarme, ya que no puedo presentarme así delante de ella...
«Soy un desastre».
(***)
No me esforcé mucho para mejorar mi apariencia, pues tan solo aplique un poco de maquillaje natural a mi cara y elegí una ropa poco llamativa y casual que consiste en una camisa sencilla, pantalón de mezclilla y mi abrigo. Por lo que no me tomo mucho tiempo salir de ese infierno: mi hogar.
Las puertas del ascensor se abren sacándome de mis pensamientos, todos centrados en la reacción de esos idiotas... Pues estoy segura de que ya debieron darse cuenta que los bloquee y eso me provoca una ligera diversión. Sonrío para a mis adentros disfrutando mucho de la venganza, mientras camino por el solitario recibidor en el que se encuentra únicamente el personal de seguridad.
Le aviso a uno de los guardias que pienso salir y sin más el señor se dispone a dar aviso a los guardias en el exterior. No me quedo más tiempo y continúo con mi camino. Pero a unos pocos pasos de cruzar la salida, las puertas dobles se abren y con ello entra la figura esbelta de Taehyung.
«¡Mierda!».
Por un segundo pienso en darme la vuelta y esconderme. Pero miro el alrededor dándome cuenta de que no hay lugares para ocultarse, además de que eso llamaría la atención de los guardias. Por lo que bajo la cabeza y obligo a mis piernas a moverse despacio. Camino en dirección a la salida deseando volverme invisible para él, que en un principio no parece notar mi presencia.