76: Déjame castigarte

4.6K 390 62
                                        

|TN|

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

|TN|

Camina con pasos seguros hacia nosotros y no se inmuta ante nuestro aspecto, pues se muestra serio y mantiene su mirada inexpresiva clavada en mí, casi haciéndome saber que estoy en problemas. Por lo que gateo hacia dónde está mi bata, la tomo del piso y me apresuro a ponérmela bajo su atenta mirada.

—¿No puedes tocar antes de entrar? —inquiere Jungkook que se pone de pie y vuelve a vestirse.

Ni siquiera voltea a verlo y avanza directamente hacia mí ignorando la existencia de Jungkook.

—Cierra la puerta cuando salgas —ordena inexpresivo.

Anudo con rapidez las cintas de la bata y me quedo sentada en el piso observando que se detiene frente a mí, por lo que levanto la mirada y no puedo negar que su presencia me resulta imponente y me intimida un poco...

A pesar de que no posee una apariencia oscura, ruda, y su ropa casual lo hace lucir como un buen chico, alguien puro e inocente que involuntariamente tiende a lucir tierno en todo momento; como un cachorrito que despierta las ganas de besar y acariciar. En estos momentos nada de eso me asegura que estoy a salvo con él.

Su sonrisa ingenua se encuentra ausente, al igual que sus intenciones de portarse bien conmigo, pues al mirarlo a los ojos me doy cuenta que no tengo delante a un ángel. Me encuentro frente a ese diablo que le encanta castigarme, azotarme y follarme duro.

—¿Pasa algo? —inquiero en voz baja.

No me levanto del piso y permanezco sentada allí, mirándolo a los ojos como una virgen que no acaba de follar duro y mucho menos está cubierta de semen. Pues me despierta mucha fascinación actuar como una santa y sumisa con él...

«Soy medio masoquista, lo siento».

—Amo —llamo con suavidad casi en una invitación para que me azote.

No contesta, pero se tensa ante la mención de esa palabra y sus manos se mueven un poco ansiosas. Eso me complace mucho, ya que sé cuánto lo excita escucharme emplear ese tono de voz y llamarlo así...

«Es como pedirle que me folle duro».

—Es entretenido mirarlos —confiesa Jungkook divertido poniéndose la camisa.

—¿Por qué sigues aquí? —inquiere con seriedad y le dirige una mirada furibunda.

Jungkook, alza las manos en señal de paz y sonríe.

—Está bien, ya me voy...

—Claro y sigue permitiendo que nuestra esposa y Hobi metan a más desconocidos a la cama —replica con fuerza dirigiéndole una mirada asesina.

«¡Tenía que ser eso!».

Jungkook, se detiene y me mira debido a que esas palabras parece que resucitan su enojo, despiertan el monstruo verde de los celos en su interior.

—No estoy permitiendo nada, pero ya lo hablamos y quedamos en que no volverá a pasar, ¿verdad? —inquiere en un tono inseguro.

Trago grueso, me remuevo nerviosa y casi pierdo la voz en el instante que la mirada sombría de Jimin recae sobre mí...

—N-No volverá a pasar, lo siento —digo en voz baja perdiéndome en la oscuridad de sus ojos.

La seria expresión de Jimin se endurece.

—Para mí eso no es suficiente...

Trago grueso.

—¿Y qué lo es?

Ni una palabra cruza sus labios carnosos y guarda silencio por largos segundos, en los que permanezco expuesta ante su mirada penetrante que parece escudriñar en lo más profundo de mí ser. Tal y como si intentara desnudar mi alma, mis emociones y alimenta la necesidad que yace en su interior por querer tener el dominio...

—Jimin —llama Jungkook.

—¿Puedes dejarnos solos? —pregunta serio sin apartar su mirada de mí.

Jungkook, alterna su mirada entre ambos como si notara la excesiva tensión, mis nervios y ganas de pedirle que se quede, como también las oscuras intenciones de Jimin que a pesar de mantener una sana distancia conmigo y mostrar una actitud a simple vista tranquila y pasiva. Parece que espera la llegada del momento en que Jungkook salga por esa puerta y me deje sola, para quitarse la máscara de calma y sacar lo que lleva reprimiendo...

Por un segundo medito la posibilidad de levantarme y marcharme con Jungkook, pero no lo hago debido a que en ese instante distingo en la oscura mirada de Jimin una ligera suplica y tristeza que me incitan a quedarme y enfrentar lo que sea.

Nota de autora: Se asustaron por lo corto que fue, ¿Verdad? No quería dejarlos sin nada hoy, así que subí este cap corto, mañana subiré el resto del capitulón que se viene aquí mismo.

MIS SIETE SECRETOSHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora