50: Amorcito

6.1K 472 91
                                        

|TN|

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

|TN|

    Una vez anudo mi cabello con una coleta terminó de arreglarme para ir al trabajo, pues a pesar de que llegue al apartamento por la madrugada. Cada vez que pienso en la coreografía tengo más presente todo lo que me falta por hacer, las ideas que tengo pendientes por ejecutar y otras que llegan y me hacen temer olvidarlas. Así que me resulta imposible darme el lujo de dormir y llegar al trabajo a la hora habitual, cuando sé que puedo hacer más. No puedo olvidar que tengo una responsabilidad grande, terminar la coreografía, presentarla, hacerle posibles modificaciones y...

    «Mejor me doy prisa».

    Tomo mi bolso, guardo mi celular y sin más me precipito hacia la salida a sabiendas de que no tengo tiempo ni siquiera para desayunar. Por lo que salgo de prisa de la habitación y me dirijo directamente hacia las puertas del ascensor.

    —Buenos días, su desayuno está listo y servido —avisa la Sra. Lee mientras limpia la superficie de cristal de un cuadro.

    La miro y le dedico una pequeña sonrisa.

    —Gracias, pero comeré afuera, que tenga un buen día —digo y me precipito hacia las puertas del ascensor.

    Pero en mi rápido andar escucho algunas voces que vienen de la sala, así que me detengo y enseguida me doy cuenta de que se trata de Taehyung y Jungkook.

    «Pensé que no había nadie».

    No puedo irme sin antes despedirme, así que pospongo mi salida y me acerco con rapidez hacia la sala. Pero a pocos pasos de cruzar la entrada recuerdo algunas cosas... Y me quedo parada, ya que tengo presente de que estoy prescindiendo del chofer que ellos pusieron a mi servicio, como también está el hecho de que salgo y me voy al trabajo a horas bastante inusuales del trabajo.

    «Jungkook debe estar esperando el momento para hacerme preguntas».

    Lo último que necesito es que haga esas preguntas delante de Tae, pues no quiero que un interrogatorio de parte de ambos arruine mi mañana y asesine las ideas que tengo en mente.

    «No querrán que me vaya en taxi o en metro».

    Una despedida podría desencadenar una discusión innecesaria, así que evito tal estupidez y me vuelvo hacia la salida. Pero antes de que pueda girarme y huir en silencio escucho la voz de Hobi...

    «Amorcito».

    Todo lo que sé es que necesito siquiera mirarlo a la distancia antes de irme, por lo que me permito correr el riesgo de que me descubran y me asomo un poco a la entrada y los miro sentados conversando.

    «Necesito arreglar las cosas contigo, amorcito».

    Lo que llama mucho mi atención es que luce serio, guarda silencio y se limita a mirar a los chicos manteniéndose fuera de la conversación. Eso es bastante impropio de Hobi, como también el hecho de que a veces mira un poco ansioso el alrededor como si esperara algo u a alguien...

MIS SIETE SECRETOSHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora