Te casas con uno y también lo haces con sus seis hermanos. Su lema favorito: Lo tuyo es mío y lo mío es tuyo, pero de nadie más... Nadie más puede fijarse en lo que les pertenece.
Prohibida su copia u adaptación.
II PARTE DE LA HISTORIA
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Ellas conocieron a unos monstruos.
En mi caso conocí a los amores de mi vida.
«¿Quiénes son realmente?».
Me cuesta aceptarlo, pero las últimas acciones que han realizado se asemejan un poco a las cosas que estoy escuchando...
«¿Coincidencias?».
En mi agonía interna quiero creer que es así, pero a la vez mi razón dicta lo contrario y me da bofetadas internas al encontrar ciertas similitudes con los monstruos que ellas me describen...
—Entonces N-Namjoon fue tu novio —digo sintiendo que eso deja un mal sabor en mi boca.
Rose, asiente y toma un pequeño trago de su batido de frutas.
—Pero estuve con algunos del grupo antes de ser su novia...
Fuerzo una sonrisa y aprieto con fuerza los palillos en mi mano.
—¿Estar? ¿C-Cómo? —inquiero con dificultad fingiendo que no tengo ganas de gritar y destrozarlo todo.
Rose, se ríe y me mira demasiado divertida.
—Tú sabes cómo...
Lisa, se remueve incomoda en su asiento y la mira con cuidado.
—Omitamos el detalle de...
—De que los conozco bastante bien —interrumpe Rose con simpleza y luego me mira—. Sí, la verdad sé cómo lucen sin ropa, pero es mejor que no hablemos de eso porque no quiero ponerme de mal humor...
—¿A-A quiénes has visto sin ropa? —pregunto entre dientes apretados.
Niega con la cabeza y hace una mueca.
—No quiero ni recordarlo —avisa con desagrado.
Lisa, asiente y me mira.
—Es mejor no hablar de eso —concuerda nerviosa.
«Ahora quiero saber».
—Sin alcohol de por medio no es recomendable tocar ese tema —afirma Rose divertida.
—Estoy de acuerdo —dice Lisa—. Habrá que estar bastante borrachas para recordar eso sin sentir ganas de morir...
«¿Cómo? ¿Ella también tuvo sexo con alguno de ellos?».
Me remuevo incomoda en mi asiento sintiendo unas inmediatas ganas por saber los nombres, quiero saber de quienes habla, pero la presencia de una peligrosa verdad que puede alimentar ahora mis celos, me hace callar. Pues intento tener presente que todo es cosa del pasado, así que fuerzo una sonrisa y oculto estos celos descomunales que me invaden para no hacerlas sospechar.