Te casas con uno y también lo haces con sus seis hermanos. Su lema favorito: Lo tuyo es mío y lo mío es tuyo, pero de nadie más... Nadie más puede fijarse en lo que les pertenece.
Prohibida su copia u adaptación.
II PARTE DE LA HISTORIA
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Me acomodo sentada con ligera dificultad, ya que enseguida puedo sentir un fuerte dolor en mi trasero e intimidad. Esto me hace saber que estoy saliendo del efecto de la anestesia de la excitación y el placer. Hago una mueca de dolor, pero me reservo mis molestias y me acerco un poco más a él que me abraza y une mi rostro contra su pecho.
—¿Te duele mucho? —inquiere con ligera culpa acariciando mis rodillas enrojecidas.
Sonrío.
—No duelen más que mi trasero —contesto divertida.
Gruñe y desliza una de sus manos a través de mi muslo.
—Esa era la idea...
Me río y apoyo mi cabeza contra su pecho sintiendo que podría dormir plácidamente así.
—Nam y los demás enloquecerán cuando vean tus marcas —murmura acariciando mi trasero doliente.
Suspiro y cierro los ojos abrazándolo.
—Que enloquezcan...
Salgo de mi estado de reposo y lo miro a los ojos.
—Me encanta que me pongas de rodillas, amo...
Esboza una dulce sonrisa y un brillo perverso se enciende en su mirada.
—Te pondré así esta noche —avisa en voz baja y su mano aprieta ligeramente mi glúteo—. No podrás sentarte en una semana...
«Me asusta, pero me gusta».
—Valdrá la pena —susurro abrazándolo con más fuerza y deseo.
Esboza una pequeña sonrisa y me mira con atención.
—¿Sabes que te amo?
Asiento despacio.
—Aun así quiero decírtelo, te amo —expresa en voz baja.
—También te amo, mi amor —susurro apreciando su rostro angelado.
Trato de aprovecharme de la situación y me acerco más para volver a probar sus labios, pero él parece descubrir mis intenciones y voltea a ver hacia otra parte evitando mis labios.
—No seas malo...
Se ríe y me mira.
—Te confieso algo...
Me mira con ligera picardía y luego se muerde el labio inferior.
—En realidad no es que no quiera besarte...
La confusión se abre paso en mi mente.
—Eres la primera persona a la que evito besar —confiesa en un tono casi inaudible.
Enseguida salgo de mi enamoramiento y tomo un poco de distancia sin poder evitar sentirme herida, pues de todas las cosas que esperaba escuchar luego de estar con él era algo como esto.