Deseo concedido

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-Cómo te fue? Vas a cenar?- pregunta mi abuela entrando a mi habitación.

-Bien, y no gracias. Cené con ellos.-  miento.

Sale de mi habitación, y media hora después escucho como todos ríen en la cocina. Tomo mi libro y empiezo a leer.

Deseo concedido es mi libro favorito. Bueno todos los libros de las guerreras Maxwell lo son. Comienzo a imaginarme a mí en el lugar de Megan, la habilidad que tiene para pelear con espada es asombrosa, y amo el carácter que tiene.

Poco a poco empiezo a sentir mis párpados pesados, guardo mi libro y me meto a la cama a dormir.

"Escucho el pequeño clic que se forma al ponerle seguro a la puerta, ruego al cielo que esto funcione, que logre detenerlo. Me dirijo hasta una esquina del cuarto de baño, donde rodeo mis piernas con los brazos y oculto mi rostro en medio de ellas, las lágrimas corren descontroladas por mi rostro, siento mi cuerpo temblar, necesito llamar a mamá. Un leve gemido se produce en mi garganta cuando me doy cuenta que dejé mi celular en su habitación. Mi mente va a toda marcha tratando de pensar en que hacer, y la única solución que encuentro es ir por mi teléfono y llamar a mamá. Pero el miedo me inunda el cuerpo y soy incapaz de volver a entrar a su habitación. Así que decido ir a la habitación donde están ellas, si, ahí estaré más segura.

Respiro profundo reprimiendo el vacío que se forma en mi estómago. Salgo con cuidado del baño y cierro la puerta detrás de mí, camino en silencio para que no me escuche al pasar frente a su puerta.

A pesar de que he caminado por este pasillo millones de veces, el trayecto hacia su habitación se me hace eterno, sé que esto es un juego de mi cerebro pues tengo más que claro que la distancia es corta. Cuando por fin logro llegar al frente de la puerta, sujeto el pomo y una chispa de esperanza me inunda, pero el sentimiento es efímero, pues la puerta se encuentra cerrada con seguro, siento como las lágrimas vuelven a mis ojos y empiezan nuevamente a caer, pienso en el como terminamos en esta situación, como llegué hasta aquí. Regreso a la realidad cuando mi cuerpo sufre un movimiento brusco cuando me giran de forma violenta y me encuentro con esos ojos verdes que siempre han causado miedo en mí, pero esta vez, de forma diferente."

-¡NO! ¡NO! ¡SUÉLTAME!- grito tan fuerte que siento que mi garganta duele. Al abrir los ojos me doy cuenta que solo fue una pesadilla... una de tantas desde esa noche. 

El sonido de mi teléfono llama mi atención y contesto la llamada de mamá.

-¿Quieres callarte? tratamos de dormir.- dice y cuelga.

-Si, mamá. Me encuentro bien. Gracias por preguntar.- respondo irónicamente sabiendo que ya no me escucha.



De mi realidad a la tuyaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora