NARRA DIANE
Me siento bajo un árbol y cierro los ojos para evitar que las lágrimas salgan, no debo llorar, yo misma se lo pedí. Él ahora es feliz y no puedo interferir.
Mi respiración se va regulando a medida que pasan los minutos.
-Señorita Weasley...- escucho.
Abro los ojos y veo al profesor Dumbledore parado frente a mí, con una sonrisa.
-Profesor!!- exclamo poniéndome de pie y lo abrazo.
-Cuándo volviste, pequeña?- me pregunta al separarnos.
-Hace poquito... no han pasado ni dos horas.- contesto.
-Tu cabello, me gusta más al natural.- señala viendo mi cabello castaño.
-No parezco una Weasley ahora...- murmuro.
-Has visto a alguien?- me pregunta.
-Solo a Draco... estaba en el lugar en el que aparecí.- respondo y asiente.
Se queda en silencio por unos minutos y luego me mira de forma nostálgica.
-Lamento lo de tu abuela.- dice.
-Cómo... cómo lo sabe?- pregunto.
-He cuidado de ti durante este tiempo... Pensaste que te dejaría sola?- confiesa.- quiero mostrarte algo. Confías en mí?
-Por supuesto...
Extiende su mano y la tomo, al hacerlo nos transportamos a otro lugar.
-Quiero vomitar.- digo colocando una mano en mi estómago provocando que él suelte una carcajada.
-Observa donde estamos.- me pide.
Al hacerlo noto que estamos frente a una cabaña, se me hace conocida y recuerdo que fue la misma a la que meses atrás Draco y yo venimos, el día de mi partida.
-Es a la que vine con Draco, no?- cuestiono.
-Así es, entra. Tengo una sorpresa para ti.- indica.
-No va a matarme como en una película de terror, verdad?
Suelta una carcajada y niega.
Comienzo a caminar hacia la cabaña, subiendo uno a uno los escalones, tomo el pomo de la puerta y lo giro despacio.
-No puede ser...- murmuro al ver lo que hay dentro.
-Pensé que te gustaría tener lo único que te quedaba de tu anterior vida.- menciona detrás de mí.
Entro y paso una mano sobre la cama, los roperos de mi abuela, tomo una prenda y al acercarla a mi nariz, su aroma me inunda, la televisión, mi guitarra... todo.
Todo, está todo. Todas mis pertenencias y las de ella, todo lo que había en nuestra habitación. Se forma un nudo en mi garganta y siento como algunas lágrimas ruedan por mis mejillas.
-Este lugar será solo para ti... tu lugar seguro. Puedes traer a quien tú quieras. Aquí tendrás todo aquello que te perteneció y lo que le pertenecía a ella.- dice entrando junto a mí.
-Gracias...- contesto.
-Tu abuela estará feliz de saber que su niña volvió a casa.- menciona.
Sollozo y extiende sus brazos, me acerco a él y me envuelve en ellos. Comienzo a llorar y él susurra palabras de aliento.
-Si te hace sentir mejor, yo puedo ser tu abuelo aquí.- dice intentando hacerme reír.
-Abuelo Dumbledore. Suena bien.- le digo y ambos reímos.
Me separo de él y me siento sobre la cama.
-Quiero hablar con los Weasley y con mis amigos. Quiero decirles la verdad.- digo.
-Los citaré esta tarde para que podamos hablar. Te parece bien?
Asiento y suelto un suspiro. Hoy se sabrá la verdad.
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De mi realidad a la tuya
Fanfiction¿Cuántas veces vas a tratar para estar con la persona que amas?
