-Vuelvo más tarde.- le digo a mi abuela y plasmo un beso sobre su frente.
-Con cuidado.- me responde y me da un abrazo.
-¡VENGO MÁS TARDE!- grito desde el primer piso para que mamá logre escucharme desde su habitación.
Me voy sin recibir respuesta.
Antes de salir por la puerta, me coloco el cubre bocas y los lentes se me empañan enseguida. Odio esto. Los coloco sobre la mascarilla y así evito que vuelva a suceder.
Mañana papá vuelve a su país, vino a quedarse un mes y yo... solo fui el primer día, porque vinieron mis primos y los extrañaba, pero cuando ellos se fueron no volví a ir, hasta hoy. Es triste ir si me deja sola por irse con su esposa y su hijastro.
Voy recordando cada cosa que ha pasado con papá, cada cosa que hasta hoy, me ha hecho ser yo. Siempre hice lo que me decía al pie de la letra, y aún así, jamás logré tenerlo orgulloso de mí. Lo irónico es que su hijastro es todo lo contrario a mí, y lo ama.
Mis manos comienzan a sudar al darme cuenta que la casa de mi abuela, que es donde se quedan cada vez que vienen, está al doblar la esquina.
Saludo a las señoras del puesto de tortillas de enfrente y me devuelven el saludo con una sonrisa, me agradan ya que las conozco desde que soy una niña.
Toco el timbre de la casa y a los pocos minutos la puerta se abre, dejándome ver a la esposa de papá con una cara de pocos amigos.
-Hasta que te dignas a venir.
-No pensé que me extrañarías tanto, Jess. Pero tranquila, ya estoy aquí.- digo con una falsa sonrisa al pasar luego de quitarme el cubre bocas.
-Te he dicho que no me digas Jess, soy Jessica!
-Claro... Jess.- subo las escaleras con una sonrisa burlona plasmada en mi rostro.
-Pameee!- escucho el grito de Dylan, el hijo de Jessica, al entrar al patio.
-Hola, Dylan.- lo despeino al saludarlo. Tomo uno de sus carritos y hago cómo que jugamos a las carreras. Luego lo dejo en su lugar y entro.
La casa de la abuela es grande, me dirijo a la cocina y las veo.
-Hola, abuela. Hola, tía.- saludo a ambas dejando un beso en la mejilla de cada una.
-Sé que no es fácil, pero hay que tratar de llevar la fiesta en paz, Pame.- dice mi abuela.
Suelto un suspiro. Para ellas es fácil, no las reemplazaron. Ni si quiera les dije lo que papá me dijo la noche de año nuevo.
Estoy por responderle cuando alguien se aclara la garganta detrás de mí.
-Hola, papi.- saludo intentando darle una de mis mejores sonrisas.
-Hasta que te dignas a venir.- dice y justo entra Jessica con Dylan.
-Veo que tú y Jess son tal para cual- contesto.
-Lo sé. Por eso yo si me quedé con él y no tu mamá. -comenta Jessica de forma burlona.
-Obvio, tú te quedaste con él, solo por interés. Y mamá se casó con uno que si la valora y la ama. Y sobre todo la hace feliz.- contesto.
-y... vamos a comer!- dice mi abuela.
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De mi realidad a la tuya
Fanfiction¿Cuántas veces vas a tratar para estar con la persona que amas?
