NARRA DIANE
-Recuérdame que nunca te haga enfadar.-bromeó Alex mientras me pasaba una toalla.
-Cómo dices?- pregunté sacando una llama de mi mano derecha.
-Vas a hacer que me orine.- soltó viéndome, mientras yo reía a carcajadas por su reacción.
Me coloqué la ropa que estaba sobre mi cama y me senté a hablar con ella de todo lo sucedido.
-Ocurre algo?- me preguntó al ver que me sostuve de la pared cuando un mareo me atacó.
-No, nada. Creo que sigo débil.
-Seré tía!!!- exclamó feliz.
Solté una carcajada negando, era imposible.
-No serás tía, solamente sigo débil. No todos los días te enfrentas a tus propios demonios.-solté.
-Pff! Eso no es verdad! Seré tía, lo llamarás como yo ¿ok? Seré la madrina, seré la peor influencia y ahhh! Le enseñaré la putería desde el vientre.- decía muy emocionada dando vueltas por la habitación.- Seré la mejor tía!!!
Sonreí ante su reacción y negué.
-Creí que no te gustaban los niños.- dije.
-Y no me gustan, pero por tu hijo haría una excepción. Prometo que haré que te sientas orgullosa de mí.- dijo de pronto.
Algo en mí se removió.
Yo tampoco tenía la ilusión de ser madre, pero por ella lo podía pensar.
-Eres la mejor amiga, sabías?- le dije acercándome.
La abracé y solté un suspiro, luego de tanta basura al menos la tenía a ella conmigo.
-Interrumpo?- preguntó una voz a nuestras espaldas.
Al girarnos vimos a Asher parado bajo el marco de la puerta. Estábamos en casa de Sirius luego de todo.
-No, pasa...- contesté.
-Yo creo que ustedes tienen que hablar y yo hago mal tercio.- dijo Alex saliendo rápido.
Si no la mataba su hermano lo haría yo.
Me senté a la orilla de mi cama y él junto a mí.
-Así que... el profesor Wood?- dijo rompiendo el silencio.
Asentí en silencio, mi mirada estaba fija en la puerta.
-No voy a preguntar si te hace feliz...- comenzó y lo miré confundida.- porque para desatar un demonio en cuanto lo sentiste perdido, se nota que si.
Solté una risita y asentí de nuevo.
-Ahora entiendo porque cada que me veía contigo me quería matar.- dijo y yo solté una carcajada.
-Es algo celoso...-dije riendo.
-Algo?
Asentí de nuevo. Y lo escuché suspirar.
-Solo quiero que alguien me vea como tú a él...
-Y llegará, mientras tanto, hay más culitos que estrellas.-solté haciéndolo reír.
Se quedó pensando y luego hizo una mueca de asco mientras sus mejillas se teñían de rojo.
-Ocurre algo?- cuestioné.
-Ya sé cual fue tu castigo esa vez...-dijo aterrado y lo miré sin comprender.- y que bueno que no lo recibí yo!!!- exclamó.
Solté una fuerte carcajada al comprender de lo que hablaba.
-Amigos?- preguntó cuando dejé de reír.
-Siempre lo fuimos.- dije abrazándolo.
Me recibió gustoso entre sus brazos.
-Tienes tres segundos para soltar a mi novia, agradece y valora que sigues vivo.- escuchamos y él se alejó de mí.- que bien que captes rápido.- dijo Oliver molestó.
-Creo que mejor los dejo...- mencionó Asher levantándose.
-Tú crees?- dijo Oliver sarcástico.
-Nos vemos, Diane.- se despidió Asher antes de salir.
Solté una carcajada y me miró molesto.
-Te causa gracia la situación?- preguntó.
-Mucha! Me hace gracia que aún sabiendo que eres el único capaz de despertar un demonio dentro de mí, aún sigas celoso.- solté riendo.
Intentó reprimir una sonrisa mordiendo su labio inferior, cosa que no consiguió.
-Me alegra que hayas vuelto...-dijo acercándose a mí.
-Obvio... No puedes vivir sin mis panqueques quemados.- dije haciendo que sonriera.
-Tus panqueques quemados son los mejores...-admitió riendo.
Se recostó en la cama atrayéndome y me acurruqué a su lado.
-Oye...- me llamó.
Levanté mi rostro para verlo y me regaló una sonrisa nerviosa.
-Quiero que seas la señora Wood, pero esta vez no en una quermés.-soltó mostrándome un pequeño anillo en su mano.
Yo también quería serlo...
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De mi realidad a la tuya
Fanfiction¿Cuántas veces vas a tratar para estar con la persona que amas?
