NARRA OLIVER
-No te burles!- me regaña Alex mientras limpia la cerveza de mantequilla que regó en su blusa.
-La cerveza de mantequilla se bebe, no se usa como decoración de ropa.
-Li cirvizi di mintiquilli si bibi, ni si isi cimi diciriciin di ripio.- me remeda.
Sigo riendo pero algo llama mi atención detrás suyo. Ahí está Diane, Cedric la está guiando a su mesa.
-Qué miras, hermanito?- pregunta Alex y voltea a ver en la dirección en la que lo hago yo.- Es linda. Quién es.?
-Una amiga.- contesto mientras bajo la mirada hacia mi ya inexistente bebida.
-Pues por las miraditas que le das no creo que sea solo una amiga.- bromea.
Suelto un suspiro y le cuento sobre las pesadillas y lo que hablé con el profesor Dumbledore.
-Wow, siempre pensé que tu alma gemela era tu escoba.- intenta bromear.
-Cállate, Alex. Es serio. Y... bueno, quería intentar algo, conocerla y que hubiera algo, por nosotros y no por lo que dice una leyenda.- admito.
-Es novia de ese chico?
-No, es la primera...cita. - digo amargamente.
-Bien, entonces tienes oportunidad, y sino... pueden llevarla a París.- bromea guiñándome un ojo.
-Desde cuando te volviste tan pervertida?
-No sé.- dice encogiéndose de hombros
Veo a Diane levantarse y despedirse de Cedric. La veo salir por la puerta y un recuerdo fugaz pasa por mi mente.
-Necesito tu ayuda en algo, vamos.- digo y pago la cuenta.
Salimos y vemos a Diane entrar a una joyería.
-Qué hago?
-Distraela y evita a toda costa que se encuentre conmigo... nos encontramos aquí en 15 minutos, bien?- digo.
-Yo no puedo llevarla a París, pero intentaré.- contesta con una sonrisa pícara.
-Tócala y te tendré a punta de crucios.- amenazo provocando una fuerte carcajada de su parte.
La veo alejarse y entra a la joyería a la que entró Diane.
Yo me dirijo a una tienda cercana a comprar algo para Diane... espero le guste.
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De mi realidad a la tuya
Fanfic¿Cuántas veces vas a tratar para estar con la persona que amas?
