NARRA DIANE
-Se van a matar!!!!- grito al ver como los chicos les enseñan a los niños a jugar quidditch.
-Relájate.- dice Ginny.
-Es que... bien!.- exclamo.
Oliver baja a tomar agua y yo sigo hablando con las chicas.
-Oye, y no has hablado con Cedric?-pregunta Hermione.
-No, por?- cuestiono.
-Quizá lo veamos en estos días, papá dijo que tendríamos un día de campo con los Diggory antes de volver a Hogwarts.- informa Ginny. -Puede haber una reconciliación.- bromea.
Escucho un estruendo y me giro, Oliver tiro su vaso y entró molesto a la casa. Suelto un suspiro.
-No habrá reconciliación porque no siento nada por él. Ahora... haré una merienda para los niños.- digo y me paro.
Voy a la cocina cuando Alex me alcanza.
-Ve con él, yo me encargo de la merienda.-dice.- Y olvidaste tu escoba.- me pasa la escoba y subo corriendo a la habitación.
Entro de prisa.
-Oliver debemos hablar!.- exclamo.
Pero no lo veo, de pronto siento como alguien me jala por detrás. Las manos de Oliver se colocan a los lados de la escoba, colocándola de forma horizontal y aprisionándome.
-Creo que necesitamos algo más que solo hablar.- susurra en mi oído y siento mi piel erizarse.
Suelta la escoba y la deja a un costado. Me gira atrayéndome hacia él, sin pensarlo dos veces lo tomo por la nuca y me pego a él. Me besa de forma desesperada y yo lo hago de igual forma, nos extrañábamos tanto.
Voy retrocediendo a medida de que él avanza, hasta que siento como choco contra la cama, él me da un pequeño empujón para que me siente y se queda frente a mí. Se quita la playera y sigo pensando que el quidditch hace maravillas. Me retiro la blusa y la dejo en el suelo, pero al sentir la mirada fija de Oliver sobre mí, me percato de todo.
Mi cuerpo no es el mismo. Me cubro instintivamente con mis brazos y bajo la cabeza avergonzada.
-Ya sé que no soy como antes y quizá ya no te parezco atractiva.- suelto.
Se acerca a mí y aún de pie, toma mi barbilla levantando mi rostro para que lo vea.
-Me sigues pareciendo la mujer más hermosa, sin importar qué. No por tu físico solamente, sino también por tu esencia. Te amo y eso es lo que importa.- me dice y posa un tierno beso sobre mis labios.
Lo atraigo a mí y se recuesta encima, sosteniendo su peso con los codos para no aplastarme, me besa y poco a poco se levanta, se quita el resto de ropa y me ayuda con la mía, para volver a recostarse. Enredo mis piernas en su cintura atrayéndolo aún más, sintiendo lo que he provocado, mientras mi necesidad crece cada vez más. Lo veo suplicante a la espera, una sonrisa travies se dibuja en su rostro y comienzo a sentir como empieza a introducirse lentamente en mí.
Pero siento un retorcijón en el vientre. Sin tiempo a reaccionar siento como algo baja.
Me vino la regla.
Ambos nos separamos incómodos y al notar la sábana manchada entro en crisis, qué se supone que haga?
-Ven, yo te ayudo.- me indica. Me toma en brazos y me lleva al baño de la habitación.
Me deja en la ducha y él sale.
Siento una presión en el pecho y un nudo en la garganta, mis inseguridades atacando poco a poco.
¿Me dejó?
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De mi realidad a la tuya
Fanfiction¿Cuántas veces vas a tratar para estar con la persona que amas?
