Rewrite the stars

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NARRA OLIVER

-Estás molesta?- le pregunto a Diane mientras cura las heridas que me hice golpeando a Cedric.

-Jamás me molestaría contigo. Y agradezco que me cuides así.- contesta.- aunque si te pasaste un poquito, casi lo matas!

-Lo hubiera hecho por ti.- admito.

Sonríe de lado.

-Qué pasa? pensé que me regañarías.- digo haciendo que ría.

-Es sólo que me hiciste recordar un libro que leí hace tiempo... donde la mujer decía que para qué quería alguien que le diera rosas, chocolates y esas cursiladas ¡no estaba escrito así, aclaro! si podía tener a alguien que matara por ella sin dudarlo un segundo.- dice sonriendo.

-Lo haría...- admito.

-Lo sé. Así como yo por ti...- confiesa.- como por mi familia y por Draco.

Suelto un suspiro, ella no lo entiende.

Fred y George entran a mi habitación.

-Te amamos, Wood.- dice Fred.

-Oh si, eres nuestro ídolo.- le sigue George.

-Listo, terminé.- dice Diane y deposita un beso en mis nudillos.- ya no duele?

Niego con la cabeza sonriendo y sale de la habitación a dejar el botiquín que usó.

Fred se acerca y se pone frente a mí, lo veo extrañado y me da un puñetazo en la boca.

-Tómalo como un agradecimiento.- dice guiñándome el ojo. 

Sonrío al entender porque lo hizo.

-Qué demonios te pasó en el labio?- pregunta Diane entrando.

-Me duele.- digo haciendo puchero. Se ruboriza al entender pero suelta una carcajada.

-Lo siento, Wood. Ese es territorio prohibido.- aclara.

-Ven, vamos.- le digo tomándola de la mano.

-A dónde?- pregunta zafándose de mi agarre.

-No te arreglaste tanto para nada, vamos a pasar tiempo juntos.- propongo y le ofrezco mi mano.

La toma sonriendo y la llevo al mismo árbol donde comimos helado en el partido pasado.

-Traes tu reproductor?- pregunto y asiente. Me lo da y le doy play.- cómo se llama?- cuestiono cuando la canción comienza a sonar.

-Rewrite  the stars.- contesta.

La tomo de la mano y la acerco a mí, pongo mis manos sobre su cintura y ella las pone sobre mi pecho, comenzamos a bailar al ritmo de la canción y luego ella recuesta su cabeza en mi pecho.

-Gracias, Oliver.- dice.

Asiento y planto un beso sobre su frente.  

De mi realidad a la tuyaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora