Profecía

377 28 0
                                        

NARRA DIANE

Despierto al sentir algo pesado en mi cintura y pego un salto al ver que alguien me tiene abrazada.

-Qué sucede?- preguntan y me doy cuenta que es Oliver.

-No, nada... solo, me asusté.- confieso.

Me mira confundido.

-Nunca he dormido con nadie, solo con mi abuela y con... bueno, ya sabes. Y desde lo que pasó, nunca he permitido que me abracen ni nada al dormir.- admito.

-Soy el primero?- pregunta.

-En muchas cosas.- confieso y me acurruco junto a él.-Oliver, vamos a llegar  tarde a clases!!- digo levantándome de sopetón.

-Es domingo. Acuéstate.- dice jalándome.

Me acuesto a su lado pero recuerdo que debo hablar con Dumbledore.

-En realidad, debo ir a hablar con Dumbledore.- digo poniéndome de pie.

Al intentar caminar me duele y me vuelvo a sentar.

-Qué ocurre?- pregunta preocupado.

-Tú puedes caminar?- pregunto y se ríe.

Me levanto y camino con dificultad, me empiezo a cambiar y tocan la puerta. Veo alarmada a Oliver y él a mí.

-Métete al baño!!- ordeno y lo hace.- Adelante.- indico y entra Alex.

-Vamos, hermanito. Sal, no hay peligro.- exclama.

Oliver sale confundido del baño.

-Cómo??- pregunto.

-Los cubrí anoche, dije que Oliver había estado en el campo de quidditch hasta tarde y que tú te cambiaste de habitación,  dormiste temprano porque te dolía la cabeza. Ahora, Oliver, sino quieres que mi mentira caiga, vete ya!!- dice Alex.

Oliver se cambia rápido, se despide de ambas y se va.

-Ven aquí.- dice Alex y saca maquillaje de su bolso.

Me siento en la cama y comienza a tapar mis marcas.

-Que gran cambio, no?- pregunto y sonríe.

-Fue bueno?- pregunta.

-Uff, buenísimo!- digo recordando lo de anoche.

-Que si te trató bien, puerca!!- dice haciendo una cara de asco y suelto una carcajada asintiendo.

-Debo ir a hablar con Dumbledore.- le cuento y termina de tapar mis marcas.- gracias, Alex.

-Para eso estamos, ahora ve con Dumbledore. Por cierto, no será tu sugar y por eso te dio una habitación para ti sola?- bromea.

-Podría ser mi abuelo!!!-exclamo riendo.-Me voy ya.

Me dirijo a la oficina del profesor Dumbledore y entro cuando me permite pasar.

-Oh, Diane! Te estaba esperando.- dice.

-Cómo lo sabe?- pregunto.- lo de... bueno, usted sabe.

-Cuánto tiempo te queda?

-Un mes... escribí que vendría un año.-  contesto cabizbaja.

-Quiero que veas algo, ven aquí.- dice guiándome a un estante. De él saca una bola de cristal mediana.

En la bola de cristal, aparece una niña sentada en un baño, la imagen cambia mostrándola acostada sobre su cama, soy yo intentando venir; la imagen cambia mostrando mi primer día aquí, y así sucesivamente las imágenes van cambiando, en unas estoy con mis amigos, con Draco, con mi familia y con...  Lo miro asombrada.

-Soy yo?- pregunto.

-Así es...- contesta quitándome la profecía.

Lo veo confundida, sin entender nada. Cómo es posible que aparezca en una profecía si no es mi realidad?

-Esto es un sueño, no? Porque en mi guión no puse nada de esto.- suelto y se ríe. De qué se ríe?!

-No es un sueño... ven te lo voy a contar.- nos sentamos en un sofá y comienza a recitarme la profecía.- cuídalo muy bien, y utilízalo sabiamente, solo cuando de verdad lo creas necesario. Y recuerda, solo podrás usarlo una vez.- dice tendiéndome un collar con un cuarzo azul.

Asiento y me despido de él. Me dirijo al campo de quidditch y veo a Oliver entrenando.

-Sigue en pie lo del entrenamiento juntos?- pregunta.

-Emm... prefiero verte, no creo que sea conveniente subir a una escoba ahora mismo.- admito riendo.

Paso la tarde viendo a Oliver entrenar y pensando en lo que me dijo el profesor Dumbledore.

De mi realidad a la tuyaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora