Hace dos días que volví a casa. Mis tíos no se esperaban que pudiese regresar a casa y se quedaron impactadnos al verme. Se pusieron contentos, pero luego también me regañaron. Llamé también a mi madre para pedirla perdón por haber estado desaparecida, ella no era capaz de articular palabra, solo lloraba pidiendo que no volviese a hacer esto.
Todavía no he visto a Manu. Mis tíos dijeron que se había ido con Sara a pasar tres días fuera de la ciudad. Un viaje de pareja. Por lo que he podido comprender según las actitudes de mis tíos, ellos no saben nada de lo que ha pasado. Y por una parte casi lo prefiero, no me gustaría que viesen a su hijo con los mismos ojos que yo le veo ahora, con unos ojos de traición.
Martina me trajo ayer todas las cosas que tenía en casa de Caleb, tal y como él me dijo que haría.
Volví a casa de mis tíos por una razón. Quitarme la obsesión con Caleb, olvidarme de cualquier tipo de sentimiento que pudiese tener hacia él. No lo estoy consiguiendo, de hecho, le echo mucho más de menos de lo que podría imaginar. Supongo que la parte de mí que tiene sentimientos hacia él prefiere verle aunque sea para discutir, que tener que estar separada de él.
¿Cuándo empecé a querer a Caleb? No lo sé, quizás fue cuando empezaron a pasar en mi vida cosas horribles y él siempre fue el primero en acudir hacia mí. Quizás fue cuando el mundo se venía encima y él lo sujetaba cada vez que me abrazaba. Quizás fue en una de nuestras muchas discusiones. No lo sé, pero lo único que sé, es que ahora no soy capaz de odiarle como antes lo hacía.
Le pedí expresamente a Martina y a Diego que no me contasen nada de Caleb, que hiciesen como si nada hubiera pasado. Así que estos días no he hablado con nadie de Caleb y con suerte nadie me le ha mencionado. Algo que agradezco. Porque me duele literalmente el corazón cada vez que pienso en él o en sus labios besando los míos.
Me he cansado de verme metida en la cama llorando, de no comer nada estos días y de ni siquiera haberme dado una ducha. Tengo que empezar a vivir y cueste lo que cueste, tengo que olvidarme de Caleb.
Cojo mi portátil y entro en el blog. Quizás sí veo que hay más gente con problemas conseguiré olvidarme de los míos. Un poco egoísta por mi parte.
Chateo con cada una de las personas que estos días han estado escribiéndome y les pido perdón varías veces por haber estado ausente. Una vez que finalizo, vuelvo a mirar a mi bandeja de entrada. Un nuevo mensaje.
Desconocido16.
A saber que has liado ahora. Pienso.
"Hola C. No sé cómo escribir ni siquiera esto, me encuentro perdido, estoy echo un lío. No tengo ganas de vivir y todo lo que me gustaba antes, ahora lo detesto. Porque todo me recuerda a ella. ¿Sabes cómo se siente perder a la única persona que no querías perder? No, quizás no, si tienes un blog de ayuda psicológica es porque tú no debes de tener problemas"
Si tú supieras...
"Hola, otra vez por aquí. Quizás te entiendo con lo de perder a gente, últimamente he perdido más gente de la que me hubiera gustado. Sé cómo puedes sentirte, la sensación de vacío que te deja una persona cuando se va es horrible. Pero, las decisiones son de dos, no sólo de uno. Quizás sea bueno que os alejéis un tiempo para a ver cuánto os necesitáis"
¿Por qué le hablo como si estuviera hablando de Caleb? Debería de dejar de comparar a un pobre chico que tiene problemas con Caleb. No es la misma persona, además a este chico ni siquiera le conozco. A Caleb, pensaba que le conocía un poco más, pero nunca ha dejado de sorprenderme.
Me responde.
"Creo que voy a desaparecer un tiempo, es lo mejor, para todos quizás. Hago más daño del que me gustaría y no es justo para nadie, ni siquiera para mí lo es"
Respondo.
"Bajo mi punto de vista, hay que afrontar los problemas, no huir de ellos. Pero la decisión es tuya, nadie debe decirte lo que puedes hacer. Ya sabes, estaré al otro lado de la pantalla si me necesitas"
Finalmente, Desconocido16 acaba desconectándose y no recibo ninguna respuesta.
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Un golpe de suerte
Teen FictionCloe y Caleb son dos polos opuestos, dos mundos diferentes, dos vidas paralelas, sin nada en común. Cloe cambia su vida de la noche a la mañana cuando decide mudarse de Londres a casa de sus tíos de Barcelona, desde ese momento, todo lo que se le av...