Capítulo 47.

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Antes de salir de casa para ir corriendo al hospital he llamado a Martina para que pudiese quedarse con Leti.

Estoy nerviosa, asustada y triste. Me siento culpable por haberle dejado ir a esa maldita fiesta. Si no le hubiese dejado todo esto no estaría pasando. Me odio por haber permitido que se fuera de casa. Odio esas fiestas que solo hacen que pasen cosas horribles. Y odio tener que querer tanto a una persona.

En el trayecto al hospital no digo ni una sola palabra en el taxi. Solo miro por la ventanilla rezando porque no haya pasado nada grave. No soy capaz de parar de llorar tampoco. El taxista tampoco me habla a mi, supongo que se me nota demasiado que me pasa algo y que no tengo ganas de mantener ningún tipo de conversación.

Cuando llegamos al hospital, le entregó al taxista el dinero y bajo corriendo sin cerrar la puerta del taxi cuando salgo de él. Corro hacia el hospital hasta llegar a la recepción.

-Hola, buenas noches. Estoy buscando a Caleb Brown, ha tenido un accidente de coche-le digo a la señora que está sentada delante mía en el mostrador.

-¿Ves esa puerta?-dice señalando a su derecha-Justo ahí le encontrarás.

Corro en la dirección que me indica y entro por la puerta.

Busco con la mirada a Caleb pero no le encuentro.

-Cloe...

Oigo su voz. Noto sus manos en mis brazos.

Me giro a mirarle.

-¡Caleb!-grito emocionada.

Le abrazo.

-Cuidado...-dice susurrando.

-Perdona-le digo aflojando mí abrazo.

Me despego de el y le miro a la cara. Tiene un par de heridas, una en la ceja y otra en el pómulo. El brazo lo tiene sujeto en un cabestrillo.

-¿Qué ha pasado?-digo acariciando su herida del pómulo.

-Un hijo de puta hizo que me saliera de la carretera y volqué con el coche-dice.

-Menos mal que no ha sido nada grave...-le digo.

-Estoy bien, pero no deberías haber venido, iré a casa en un par de horas-dice.

-¿Cómo no iba a venir? Estás loco si piensas que no iba a venir...-digo.

-Además el cabestrillo, me lo van a quitar, es solo por si acaso, al darme un golpe tan fuerte en el brazo me lo han puesto de sujeción, pero no tengo nada, solo un par de heridas.

-Si te llega a pasar algo, yo...-hago una pausa-Yo no sé qué hubiera hecho.

Noto como los ojos se me ponen llorosos de imaginar simplemente la situación de que a Caleb le hubiera pasado algo.

-Si me llega a pasar algo, hubieras salido adelante, porque eres extremadamente fuerte. Y te hubieras encargado de Leti-dice.

-¿Encargarme de Leti?-le pregunto extrañada.

-No confío en nadie más, no dejaría a mi hermana con otra persona que no fueses tú-me dice.

Me alegra saber que confía en mí pero más me alegra oírselo decir. Pero es una responsabilidad muy grande para mí saber que lo está diciendo en serio. Hay veces que no sé ni siquiera cuidar de mi misma, no sería capaz de cuidar de una niña tan pequeña. Pero como no le ha pasado nada a Caleb, no tengo que preocuparme por ello.

-¿Cuándo podremos irnos?-le pregunto.

-Mínimo un par de horas más-me dice.

-Vale. Voy a ir al servicio, llevo haciéndome pis un buen rato-le digo.

-Vale-dice mientras que deposita un beso suyo en mi frente.

Le quiero. Tanto, que asusta.

Camino buscando unos aseos y cuando por fin veo el cartel que me indica que los he encontrado camino a paso más ligero para poder llegar. Entro al baño y por fin me siento mas liberada al poder orinar.

Mi teléfono vibra y veo que es del blog.

¿A estas horas? Me pregunto para mis adentros.

Desconocido16.

"Estoy tan enamorado que aún no me creo todo lo que está pasando en mi vida, que suerte tengo C. Pero no lo merezco, no la merezco a ella y sé que no soy bueno para ella, pero no puedo dejarla que se vaya de mi vida. No quiero que sea feliz con alguien que no sea yo"

Vaya egoísta y vaya sorpresa para mí que Desconocido16 esté tan enamorado.

Le respondo.

"Si amas a alguien y sabes que la haces daño, a veces tenemos que dejar ir a las personas que queremos, porque se merecen una felicidad que no podemos darles, pero es asombroso leer esas palabras y ver lo que el amor es capaz de conseguir"

Salgo del baño y vuelvo a la sala de antes.

-¿Qué cojones es esto?-pregunto dolida y triste por lo que estoy viendo.

-Espera, te lo puedo explicar Cloe. No es lo que parece-dice Caleb.

Lara está allí. Y el problema no es ese, el problema es que también tiene heridas en la cara y en el cuerpo. Han tenido el accidente juntos. Han estado juntos esta noche.

-¡No quiero que me expliques nada!

-Por favor, mi chica...-intenta decir.

-¡No soy tu chica!-grito interrumpiéndole-No quiero volver a verte en mi puta vida. A partir de este momento, estoy muerta para ti, muerta.

-No digas eso joder, ¿podemos hablar por favor?-dice Caleb.

No quiero hablar con él. Y menos porque encima veo como Lara está disfrutando de este momento y eso hace que me enfade más todavía.

-¿Te diviertes?-la pregunto.

-No sabes cuánto-me dice desafiante.

-Tendríais que haber muerto-digo.

-Cloe, joder espera. Todo lo que estás imaginando es mentira-dice Caleb.

-¿Sabes lo que no es mentira Caleb? Que me prometes que vas a cambiar por mí y te encuentro en un hospital con esta zorra, que me llenas de palabras que son mentira para conseguir que no te abandone, que me utilizas y que juegas conmigo. Y lo que más me duele de todo esto, es que llego a este puto hospital preocupada por si había pasado algo y resulta que si, ha pasado que has estando con esta puta toda la noche y has tenido un accidente con ella. Menos mal que habéis tenido el accidente, si no no me hubiera enterado y hubiera seguido engañada.

-¡No le hables así!-me grita Lara.

Me abalanzo hacia ella y la sujeto fuerte del brazo.

-Ahora es todo tuyo, disfrútalo. Sois tal para cual, sois la misma escoria humana-digo empezando a llorar.

Un golpe de suerte Donde viven las historias. Descúbrelo ahora