Martina me ha pedido que la deje subir a casa. Me ha dicho que le apetecía ver a Caleb y yo he accedido sin problema.
Una vez arriba camino a buscar a Leti a su habitación al ver que no había nadie en el salón. Martina entra sin avisar en la habitación de Caleb y cierra la puerta.
La idea de que Caleb esté en la habitación con otra chica hace que sienta celos, sé que no debería, pero no puedo evitar sentirme así.
Por dios, es Martina, su mejor amiga y lo más parecido a una amiga que tengo en Barcelona. ¿Qué estoy haciendo? ¿Por qué tengo celos de Martina? Me estoy volviendo loca. No debería de pensar de otra forma que en el sentido de amistad entre ellos dos, pero imaginar a Caleb tocando a otra persona, me supera demasiado. Pero es Martina, su mejor amiga, la novia de Diego, no sería capaz de hacer nada con Caleb. Estoy delirando.
En uno de mis impulsos, me acerco a escuchar desde la pared de Leti para conseguir saber lo que está pasando en esa habitación. No tardo en escuchar a Martina alzar el tono de voz.
-¡Tienes que dejarla en paz Caleb!-dice Martina.
-Ella tampoco me deja a mí-dice Caleb.
-Ella no es como todas las otras, no es una chica como Lara o como todas las anteriores-dice ella.
¿Todas las anteriores? ¿Con cuantas chicas se ha acostado Caleb? Me muero de celos pensando en que yo solo sería un obsequio más para él si me hubiera acostado con él. Yo solo me he acostado con Philip y eso me hace sentir absurda.
Joder Cloe, ya está bien. Pienso.
-¿Piensas que no lo sé?-dice Caleb.
-Por tu forma de tratarla parece que no lo sabes-dice Martina.
-¿Ya se ha encargado ella de contarte todo no? Y de ponerte en mi contra por lo que veo-dice Caleb alzando el tono de voz.
-Lo que ella me haya contado, no es asunto tuyo, sé cómo la miras y como la tratas porque lo he visto, tienes que prometerme que vas a dejarla en paz-le advierte.
-Creía que mi madre había muerto y me encuentro con que mi mejor amiga es su reencarnación, que sorpresa-dice Caleb.
-¡Te pido por favor que dejes de decir tonterías!-le grita Martina a Caleb.
-La dejaré en paz, no me volveré a acercar a ella-dice.
Las últimas palabras de Caleb me rompen el corazón.
Literalmente, tengo un dolor en el pecho que no había tenido nunca, me duele el corazón. Y pensaba que ya lo tenía roto por su culpa y por sus actitudes de mierda, pero no es nada comparado con lo que siento ahora mismo al haberle escuchado decir que me iba a dejar en paz. Sé perfectamente que no me merece y que es mejor para mi que haya decidido esto, pero una gran parte de mí quiere que salga de la habitación y vuelva a besarme, a decirme lo malhumorada que soy o simplemente que salga a intercambiar palabras conmigo.
-Si necesitas acostarte con alguien, ya tienes el teléfono de Lara, pero Cloe no se merece toda esta mierda, ella no sabe gestionar esta situación de mierda y bastante mal lo ha pasado ya en la vida-le dice enfadada.
-No quería acostarme solo con ella Martina, sé de sobra que no es como las otras.
Mi teléfono móvil empieza a vibrar y me sobresalto del susto, he estado tan pendiente de la conversación que estaba ocurriendo al otro lado de la pared, que ni siquiera me he dado cuenta de que Leti me estaba hablando de lo que había hecho hoy con Caleb.
Dirijo mi mirada al teléfono y veo que un número desconocido me está llamando.
-¿Hola?-pregunto.
-¿Cloe Parker?-pregunta un hombre.
-Soy yo-digo en modo de respuesta.
-Verá, tenemos al señor Parker en la comisaría de Horta-dice el hombre.
¿El señor Parker? Mi padre...
El mundo se me viene abajo. El teléfono se me cae al suelo.
Mi cabeza va a explotarme. Las lágrimas no paran de caer por mis mejillas. Estoy demasiado asustada, enfadada, quizás perdida.
Camino como puedo a la habitación de Caleb e irrumpo en la conversación de Martina con él.
Ambos me miran extrañados.
-¡¿Qué te pasa?!-me grita Caleb.
-¿Alguien?...-intento decir.
-¿Amor qué pasa?-me pregunta Martina agarrándome del brazo.
-¿Podéis? ¿Vosotros? Joder...-digo mientras me rompo todavía más a llorar.
Caleb se acerca a mí desde el otro lado de la habitación y me agarra del brazo. Hace que le mire.
-¿Qué te pasa?-pregunta Caleb.
-¿Puedes acompañarme a comisaría?-le pregunto a Martina.
-Claro-me dice.
Caleb me mira extrañado.
-Han...Han encontrado a mi padre-me atrevo a decir.
Los dos me miran extrañados. Ellos no saben nada de mi relación con mi padre. No saben que me abandonó. Que era un borracho. Un alcohólico. Un hombre agresivo. Un fantasma del pasado que está atormentándome años después.
Pero es mi padre. No puedo evitar preocuparme y saber que está pasando.
-Voy con ella, quédate cuidando a Leti-dice Caleb dirigiéndose a Martina.
-Ella me ha pedido...-dice.
-¡He dicho que voy yo!-dice Caleb interrumpiéndola.
Asiento con la cabeza en modo de aprobación hacia Caleb. Ahora mismo me da igual lo que haya pasado entre nosotros. Solo quiero compañía y que alguien pueda llevarme a comisaría.

ESTÁS LEYENDO
Un golpe de suerte
Novela JuvenilCloe y Caleb son dos polos opuestos, dos mundos diferentes, dos vidas paralelas, sin nada en común. Cloe cambia su vida de la noche a la mañana cuando decide mudarse de Londres a casa de sus tíos de Barcelona, desde ese momento, todo lo que se le av...