Capítulo 81.

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Michael Jackson:

California.
Febrero, 1995.

Demasiadas cosas están sucediendo, todo al mismo tiempo que siento que no puedo yo solo.
HIStory se ha retrasado, pero la publicidad sigue, estoy filmando "Scream" con Janteh, he viajado lo que me ha provocado algunas discusiones con Lisa.

Todavía recuerdo cuando se enfadó porque desaparecí los días anteriores.

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Flashback:

Regresamos pasada la media noche, fue un problema ocultar esa máquina, esta vez debíamos ser más precavidos y el esconderla en silencio nos hizo perder tiempo.

-Aquí tienes el reloj, mantenlo apagado por ahora. No creo necesesitarlo- dije entregándoselo a Carlos.

-¿Y sí hay noticias?

-No me importa, no quiero saber nada por los próximos días así que ni siquiera menciones su nombre-

Él sabía bien a qué me refería y asintió entendiendo.

-¿Qué pasará con la señora Presley? ¿Qué hago si me cuestiona?

-Di lo que yo- Respondí relajado.
-Fue una sesión de fotos y entrevista y ya está-

-¿Y eso es creíble?

-Sí lo haces parecer así sí.

No me gustaba mentirle pero; ¿Qué debía hacer?

No podía llegar a ella y decir: "¡Oye fuí en busca de mi ex novia que está por casarse con un criminal! ¿Qué opinas?"

Es estúpido, mi matrimonio se iría por la borda y definitivamente no quiero eso.

La máquina fue escondida a las orillas del rancho, nadie paseaba por ahí así que era un buen lugar para mantener el secreto.

-Espero no ponerme demasiado nervioso si ella me interroga- Hablo Carlos agobiado mientras caminábamos de vuelta.

-¿Mi esposa te intimida?- Pregunté bromeando.

-Sí un poco, ella parece estar siempre enfadada-

Me reí y negué con la cabeza.

-Te equivocas, Lisa es de los seres más dulces que existen en el mundo.

-Lo parece cada que sonríe.

-¡Exacto! Y cuando lo hace le da un poco de luz a mis días-.

Carlos sonrió y seguimos caminando pero ahora en silencio, y así podía escuchar el sonido de algunos grillos escondidos en la hierba.

Me gustaba el olor que emanaba del jardín, era un aroma muy particular que se asemejaba al césped recién cortado y supongo que era por la caída de rocío.

-Nos veremos mañana, suerte con su esposa- Habló Carlos devolviendome a la realidad, sin darme cuenta ya estábamos fuera de la casa.

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