Capítulo 16.

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Rebecca:

Febrero 10, 2023.

El gran día llegó después de meses de espera, hoy haremos oficial una marca y celebrare 21 años de vida en los que por momentos he estado tan jodida que hubiera querido morir pero también con recuerdos en donde me sentía invencible y con el ego por las nubes, creo que solo me queda agradecer que justo ahora estoy respirando.
Salí del baño con el cabello húmedo por la ducha y busque a mi madre encontrándola con Lucía en su habitación, Beatrice estaba arreglando el cabello de mi hermana y yo miraba por la ventana esperando la llegada de Elena ella no podía dejarme plantada, no esta noche ella es de las personas más importantes en mi vida y quiero que este aquí en un día tan especial.

Escuchaba pasos viniendo a la habitación y la voz de André y Sofía me hicieron voltear, la rubia soltó la mano de mi hermano y corrió a mi para abrazarme felicitándome y me obsequió una caja con mis chocolates favoritos, abrí la caja y tome uno quitando la envoltura con cuidado para después acercarla a mi nariz me gustaba oler con profundidad el aroma de los chocolates, tomé el dulce y lo adentre en mi boca disfrutando su sabor hasta que el sonido del teléfono me interrumpió sacándome de mi pequeño momento de placer con el cacao.
André contestó y dio aviso que Elena aterrizó y venía en camino a casa, me sentí aliviada y contenta por su llegada.

Mientras mi madre terminaba con el cabello de Lucía y Sofía le ayudaba a escoger un traje a André yo salí de la habitación para pararme en la puerta de Alicia, di varios golpes esperando que abriera y un minuto después la vi despeinada y con resaca anoche ella salió de fiesta y por su aspecto supuse que llego al amanecer como la mayoría de las noches, después de dos meses ella seguía aquí y aunque su madre había regresado a Baja California ella se empeño en quedarse un poco más aquí.

—¿Qué quieres? —Me dijo en un tono grosero. —Estoy intentando reponerme de la noche anterior.
Su actitud empezaba a molestarme.
—Solo te recuerdo que la fiesta es esta tarde, todos estaremos ahí y no quisiera que faltaras tu— le dije. Y estaba mintiendo, no la quería en la fiesta pero solo decía eso por cortesía y porque mi madre siempre insistía en incluirla.

<<A veces puedo llegar a ser tan hipócrita>>

—Estaré ahí, ahora vete y déjenme sola— me respondió para volver a encerarse dando un portazo.

Volví a mi habitación y me adentre en un vestido dorado que me hacía ver una buena silueta, me miré al espejo y sentía que estaba enamorada de mi reflejo, me gustaba la chica que era. Todo estaba bien hasta que tuve un problema con el maldito cierre que estaba en la espalda por suerte Lucía entró me dio ayuda.

—Pareces una chica de Hollywood— le sonreí. —Y estoy segura que tu trasero robará miradas— dijo dándome una nalgada.

Gire los ojos sin darle importancia a su comentario.

Maquille mi cara y arregle mi cabello, estaba por terminar cuando Elena llego a mi habitación la miré con emoción y corrí con ella abrazándola, me habló sobre el viaje a CDMX y yo la note un poco desmejorada como si no tuviera energía para estar aquí, pregunté si le sucedía algo malo y ella negó diciendo que fueron las horas de vuelo pero eso no me convencía, la deje descansar un rato y baje a la primera planta encontrándome con mi padre tomando un caballito con tequila, él se giro a mi y me abrazó besando mi cabeza.

—Estoy tan orgulloso de mis tres hijos, no se cuando dejaron sus bromas inocentes y se convirtieron en adultos— me dijo poniéndose un poco sentimental. —Pero creo que siempre los cuidare y los amaré como si fueran mis bebés, hasta el día que yo tenga que irme—

Lo abracé con fuerza no quería pensar en eso, no imaginaba la vida sin mis padres los amo demasiado no quiero dejarlos ir jamás, mis ojos comenzaron a lagrimear y Alejandro paso sus pulgares por mi mejilla limpiando las pocas lágrimas, soy una persona demasiado sensible y no puedo evitar sacar a flote lo que siento.

—No tenias que hacerla llorar, correrás su maquillaje— le dijo mi madre.         —Dejen de imaginar situaciones tristes y roguemos por tener una vida a largo plazo—

Le sonreí y la estreche fuerte mientras ella pasaba sus dedos por mi cabello, me separé de ella y bese su mejilla dejando una mancha de labial.

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