Dante Blake:
Enero 31, 2030
Cd. México.
Sigo justo donde todo empezó Rebecca ha salido de casa, pero está vez lo hizo sola, la veo caminar despreocupada se acerca a lugar en donde estoy estacionado pero ella ni siquiera lo nota, ella no tiene idea de que yo estoy aquí, no imagina que la observo.
Pasa a mi lado y no puedo evitar mirarla pensando en que esta podría ser una valiosa oportunidad, pero la presencia de una pareja me impiden hacerlo. Ella sigue de largo y yo enciendo el auto para seguirla, voy despacio para no levantar sospechas, avanza algunas avenidas más pero no deja de voltear al parecer me ha descubierto.
Acelere el auto para pasar desapercibido y me detuve en una esquina, donde podía seguir observando sus movimientos. Rebecca apresura sus pasos y la veo entrar en un edificio de departamentos, ya sé ha donde se dirigía.
Pienso en si es una buena idea dejar correspondencia en la puerta de Demián o debería esperar.
Observo las fotografías y videos que tengo de él y Bianca en sus encuentros.
—Es mejor guardarlas para una ocasión especial— Me digo a mi mismo.
Pero al mismo tiempo quiero subir e ir por ella y llevarla lejos donde ese imbécil no pueda tocarla.
Miró mi reloj ya han pasado cerca de 40 minutos y yo sigo esperando encerrado en el auto casi a punto de quedarme dormido, estaba por hacerlo pero fuí interrumpido por un toque a mi ventanilla que me hizo sudar, por un momento pensé que la policía me había descubierto pero no, solo era una zorra.
—¿Quieres divertirte?— Dijo en cuanto bajé el vidrio.
Me sonreía, ella estaba completamente dispuesta para mí pero yo no.
—No contigo, así que lárgate— contesté con dureza, ella siguió insistiendo no quería irse y no me quedó más que encender el auto y arrancar, solo así pude deshacerme de ella.
Pude haber tomado esa oportunidad solo por un poco de dinero pero no puedo, no puedo hacerlo con alguien que no sea Rebecca, esa maldita me ha condenado.
Anhelo tenerla otra vez conmigo, la deseo como un loco y me desquicia saber que es Demián es quien la tiene ahora. Y espero que lo disfrute porque no volverá a suceder, ella va a volver a mí viva o muerta.
Ahora estoy cruzando la calle, tengo de frente el edificio, he bajado del auto y al subir la mirada puedo ver a Rebecca y Demián en una ventana, ella observa por todos lados mientras que él está a su espalda besándola y queriendo quitarle la ropa, parece incómoda y a mi me hierve la sangre, no puedo hacer nada solo aprieto los dientes y jaló de mi cabello por lo frustrado y molesto que estoy. No dejo de mirar hacia arriba, quiero que ella me vea, quiero que sepa que estoy aquí.
Pasados unos minutos ella finalmente me ha visto, parpadea una y otra vez, nuestras miradas se cruzan solo por un momento y al notar su asombro haciendo que Demián parará yo corro para desaparecer, di solo unos cuantos pasos pero aún podía observar ya que el lugar estaba a oscuras. Demián buscaba con la mirada sin éxito, abrazó a la chica y la besó en los labios, ella le correspondió mientras cerraba las cortinas.
<<¡Maldita seas Rebecca!>>
La haría pagar por esto, ella va a sangrar cuando sea mi regreso definitivo a su vida.
Era hora de irme pero no sin antes dejar un regalo.
Tomé una fotografía impresa en donde Bianca y Demián tienen un simple beso y dejé una nota por la parte trasera, la puse en un sobre y la entregué al encargado del edificio dije que era de suma importancia que llegara ya a Demián, el hombre asintió y subió de inmediato.
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On The Line
FanfictionRebecca, hija de un matrimonio dedicado a la ciencia y fanática de Michael Jackson se propone crear la primera máquina del tiempo y al paso de dos años lo logra teniendo como objetivo ayudar a evitar las desgracias en la vida del Rey del pop con ayu...
