Dante Blake:
Noviembre, 2029.
Río de Janeiro, Brasil.
Un mes desde que estoy muerto, la policía cerró el caso según las noticias. Me dejaron en paz finalmente y yo decidí refugiarnos en Brasil, un país en el que nadie sabe quien soy yo, un lugar en donde puedo darle a Gabriel una vida tranquila y normal.
Él ha crecido demasiado, es un poco más inteligente ahora y es más callado, quisiera que volviera el niño parlante que no paraba de hacer preguntas y contar historias sacadas de su imaginación, supongo que todo lo que pasó le afectó demasiado, el tener a su padre en la cárcel, el separarlo de Rebecca y hacerle creer que es una mala persona, el dejarlo tan solo.
Es fin de semana y le he dado el día libre a Laura así que ahora soy yo quien tiene que cuidar de Gabriel todo el día, necesito recuperar tiempo con él así que salimos de paseo por la ciudad, y lo llevé a comer ya que no me gusta cocinar y no sé hacerlo, soy un desastre respecto a eso.
-¿Te gusta estar aquí?- le pregunto para romper el hielo y él se encoge de hombros.
-Sí creo- responde. -Me gustaba estar en Cartagena. ¿Cuando vamos a volver ahí?-
Será más difícil de explicar de lo que pensaba. No sé qué hacer para explicar todos los cambios constantes que hay en su vida siendo aún tan pequeño.
-No por ahora, y no sé exactamente cuando iremos tal vez jamás regresemos, solo puedo llevarte de visita ahí no a vivir definitivamente- lo miro.
-A veces no entiendo nada.
-Tu aún eres muy niño, lo sabrás cuando seas más grande y tal vez puedas entenderme.
-¿Puedo preguntar algo?- me dice con sumo cuidado y yo asiento.
-¿Eres una mala persona?- su pregunta me tomó por sorpresa, me congelé, no sabía que carajo responder.
-¿Tu crees que yo soy el malo?- fue lo único que se me vino a la mente decir.
-No. Yo creo que tu eres el mejor- me sonrió. -Pero te encerraron, las personas malas van a la cárcel-
No encuentro forma de como explicar y al mismo tiempo acabar con esta incómoda situación. Quiero desaparecer ahora y poder borrarle a memoria a mi hijo.
-Fue un mal entendido, las personas cometen errores y yo... yo fui parte de ese mal entendido- comencé a sudar. -Pero todo pudo solucionarse y ahora estoy aquí contigo otra vez y ya no voy a volver a irme de tu lado, no voy a dejarte solo otra vez-
Le sonreí y él asintió devolviendo la sonrisa.
-¿Y Rebecca?- volvió a preguntar, él tampoco la había olvidado a pesar de que se había enfadado con ella.
-Ella... Ella está bien creo, no sé, no se ha sabido nada de ella y no es que importe mucho.
-Es una mentirosa- asentí. -Pero yo la quería, me caía bien, me gustaba cuando jugaba conmigo, cuando me llevaba a dormir y me leía, o cuando me hacía comida rica- le acaricié el cabello que ahora lo tenía más largo, nunca se lo había cortado porque me gustaba como le luce pero ahora creo que es necesario cortar tal vez la mitad.
-¿Y te gustaría verla de nuevo algún día?- fui yo quien preguntó ahora.
-No sé, ella no cumplió su promesa así que yo creo que no- dicho eso terminó con la incomoda conversación.
Había logrado que Gabriel también terminará por odiarla, y no sé como me hace sentir eso exactamente, no sé si sentirme orgulloso de lo que logré o sentir lástima por eso. Creo que un poco de ambos.
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On The Line
FanfictionRebecca, hija de un matrimonio dedicado a la ciencia y fanática de Michael Jackson se propone crear la primera máquina del tiempo y al paso de dos años lo logra teniendo como objetivo ayudar a evitar las desgracias en la vida del Rey del pop con ayu...
