Michael Jackson:
CDMX, Marzo 11, 2023.
<<¿En dónde está mi chica?>>
Llevo horas intentando comunicarme con ella, no contesta llamadas ni mensajes de texto, ella está preocupándome y por la noche ni siquiera pude dormir del todo.
Estuvimos esperando por ella en local de hamburguesas y de pronto llamó diciendo que ya no esperaramos por ella, dijo que tenía algo importante que resolver y que nos vería en la casa por la noche lo cual no pasó.
Al nosotros regresar solo nos encontramos con una nota escrita por ella diciendo "estaré bien, vuelvo por la mañana". No había más explicación, y tenía la mente en blanco no llegaba alguna idea de en donde pudiera estar, solo confíe en la nota, ella estaría bien y podría cuidarse, sería solo por una noche.
8:00 a.m.
El ruido del auto me despertó y salté de la cama corriendo a la puerta esperando ver a mi castaña subiendo las escaleras.
Esperé por unos minutos y me asomé por el pasillo cuando escuché pasos acercarse y sí ¡al fin, ella estaba de regreso!
Le sonreí cuando llegó al pasillo y pude verla totalmente diferente, que no parecía ser ella. Mi chica estaba desarreglada con el maquillaje de ojos corrido, el cabello despeinado y un aroma a alcohol y tabaco la acompañaban.
—¡Buen día!— Le hablé extendiendo mi brazo para que tomara mi mano.
Ella intentó sonreír y tomó mi mano a lo que jalé de ella y le abracé.
—No hagas esto, necesito un baño primero me siento asquerosa— dijo con repele a mi abrazo.
La solté y miré sus ojos que lucían irritados e inchados.
—¿Pásate la noche llorando y bebiendo?— Pregunté.
—Me excedí un poco con el alcohol, sí.
—¿Y qué hay de tus ojos?
—Arden un poco, nada más— Eso no respondió a mi pregunta.
Ella dijo que tomaría una ducha y se soltó de mi agarre, se encerró en su habitación y yo volví a la mía para ducharme también.
Cuando terminé con mi baño, estaba mirándome al espejo intentando arreglar mi cabello y poniendo maquillaje en mi cara, y los leves golpes a mi puerta me hicieron levantarme y abrir encontrándome con Rebecca.
Ella se abalanzó a mi y ahora fue ella quien me abrazó y esta vez con más fuerza de lo común como si no quisiera dejarme ir, tenía el cabello húmedo todavía y desprendía ese irresistible aroma a lavanda que me tiene encantado.
—¿Todavía me amas?— Me preguntó recostandose en mi y apretando los ojos.
Su pregunta me pareció extraña pero aún así respondí.
—¡Por supuesto que sí! ¡Siempre estaré completamente enamorado de ti— acaricie su cabello.
—Yo te amo para siempre también, sin importar lo que suceda siempre serás el amor de mi vida—
Me habló de una manera diferente y especial y me hizo sentir el ser más especial de todos justo ahora.
Llevaba algunos meses planeando una noche especial para ambos y decidí que esta noche sería la indicada, 11 de Marzo se convertiría en el primero de muchos más días especiales que serían recordados para siempre por los dos.
—Vuelve conmigo a 1993— Musite.
—Por favor no me digas que no— Rebecca me dio una mirada que me decía no estar segura de regresar. —Es una cena especial—
Me costó un poco poder convencerla de ir conmigo pero después de seguirla por todos lados insistiendo logré hacerlo, y estaba tan emocionado por esto. Yo tenía que apresurarme así que tomé mi maleta que ya había hecho el día anterior y partí antes que mi chica, ella me alcanzaría por la noche y yo mientras haría algunas compras y mandaría a decorar los jardines con sus flores favoritas y en especial el balcón en dónde quedaría marcada una nueva vida.
12:00 p.m.
Marzo 11, 1993.
California.
Estaba de regreso en Neverland y pedí hacer cena para dos, pedí la comida favorita de mi chica y su postre favorito los brownies de chocolate con nueces extra.
Mandé a decorar con cientos de flores violetas por todos lados y salí de compras buscando en casi todas las joyerías de la ciudad, tenía que encontrar el regalo más brillante y especial para ella, estaba seguro que ella lo portaría con orgullo y cada que lo mostrara lo haría con una gran sonrisa.
Carlos me llevó por todos lados, buscamos con cuidado y en la última joyería le pedí su opinión, yo estaba seguro que había encontrado el regalo indicado pero solo quería saber que le pareció.
—Es realmente hermoso y tan
brillante— Me dijo al verlo dentro del estante.
Sonreí.
—Sí; lo es, tanto que me recuerda a
ella—
Estaba decidido, lo encontré y lo tomé, era perfecto para mi castaña.
Pasé casi toda la tarde fuera y al volver el rancho ya estaba tal y como lo pedí con esas flores dándole un toque más especial y el balcón iluminado y con una mesa para dos en el centro. Solo me faltaba mi Rebecca, solo ella hacía falta para terminar de darle luz a este lugar.
7:00p.m.
La cena estaba lista también y ahora solo tenía que esperar por Rebecca que ya no tardaría demasiado en estar aquí.
Subí a mi habitación y busqué un smoking negro con visos azules, se ajustaba demasiado bien en mi cuerpo y estaba seguro que a mi chica le encantaría.
La maleta del viaje había sido desecha y estaba buscando la botella de mi perfume, la había encontrado luego de unos minutos y tenía correo en la mesa de mi habitación todos en sobres blancos pero un sobre grande y amarillo tomó mi atención, lo miré solo por fuera y no tenía ningún remitente.
Salí de la habitación y pregunté quien lo envió, nadie sabía quién había lo había enviado solo me dijeron que estaba entre la ropa de la maleta.
El sobre venía desde 2027, y era algo extraño ya que no tenía idea de quien pudo ponerlo ahí; la curiosidad pudo conmigo y lo abrí para saber que es lo que contenía.
Lo que tenía dentro me destruyó por completo, me hizo pedazos, sentí mi corazón quebrarse.
Lo que mis ojos apreciaron solo fue decepción.
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On The Line
Hayran KurguRebecca, hija de un matrimonio dedicado a la ciencia y fanática de Michael Jackson se propone crear la primera máquina del tiempo y al paso de dos años lo logra teniendo como objetivo ayudar a evitar las desgracias en la vida del Rey del pop con ayu...
