Capítulo 90.

14 2 0
                                        

Rebecca:

Es media semana, sigo en la casa de campo. Lucía me ha llamado, está bien y aunque quise enojarme con ella no pude, no era su culpa ser tan indiscreta.

Michael sigue aquí, y yo quisiera verlo y saber que realmente está bien pero prefiero evitar más discusiones con Demián.

Demián es un mentiroso, recuerdo cuando dijo que Michael no sería un problema para él, lo dijo solo para tenerme callada y no discutirle. Lo quiero pero sus celos me desesperan y hacen que quiera desaparecer, y me hacen pensar en que tal vez hice mal en aceptar ser su novia.

Distraerme me hacen olvidarme de él, pasar tiempo por las tardes en la fundación me relaja, y he podido conocer a más personas que están recibiendo ayuda y a los niños que ahora son más, me es difícil no encariñarme con ellos pero ya aprendí que debo tener distancia porque no quiero que pase lo que pasó con Gabriel. No quiero ilusionarme otra vez para que al final sin más los aparten de mi lado.
Sigo pensando en ese niño, no sé dónde pueda estar, sigo preguntándome si me odia, y sigo pidiendo porque esté bien con la niñera.

Estar en esta casa no me hace bien estoy consciente de eso y no me importa en lo absoluto. Me mantiene sumergida en recuerdos valiosos que me hacen querer vivirlos una vez más, es como si en cada lugar pudiera verme con el ruloso, me veo con él corriendo bajo la lluvia, me veo durmiendo en el jardín frente a la fogata abrazada a él, veo nuestro primer beso.
Esto me enferma de nostalgia.

Estaba tan metida en mis pensamientos  hasta que un texto de Demián me hizo tomar el teléfono para leer y poder responderle.

¿Sigues enfadada?

°No, yo estoy bien. Eres tu quien se pone colérico por nada.

•No me visitas en los laboratorios, ni siquiera me llamas, me haces preocuparme.

°He estado demasiado ocupada en el trabajo y a veces solo quiero llegar a mi cama y dormir.

•Está bien, te perdono por no llamar. ¿Quieres cenar conmigo el viernes?

Fruncí los labios y miré por la ventana.
Saldría con él, no podía quedarme todo el tiempo aquí encerrada y aburrida.

°Sí, e iré a ver como está Lucía ve por mí a la casa de mis padres.

Probablemente al leer mi mensaje ya estaría enojado otra vez pero yo no le seguiría la pelea.

Demián envío un emoji de seriedad y enseguida me llegó su mensaje.

•Bien, nos vemos a las 8:00 p.m.
No olvides que te amo mi adorada mami chula.

°También te amo, besos amor mío.
Ah y espero que esta vez no me dejes plantada.

Escribí recordando la última vez.

•No lo haré, y ya me disculpe por eso muchas veces, ¡perdóname ya!

Dejé el móvil en la mesa y recordé lo que pasó en nuestro primer aniversario.
_________________________________________

Flashback:

Julio, 2029.

Demián y yo estamos cumpliendo un mes de novios, y quiero demostrarle que estoy empezando a amarlo.

Los días anteriores, hice compras para hacerle una cena especial, compré decoración, un regalo especial, y todo lo que necesitaba para preparar su comida favorita y un buen postre. Lucía me acompañaba y me ayudaba asegurándose que nada faltara .

On The LineDonde viven las historias. Descúbrelo ahora