Capítulo 104.

13 3 0
                                        

Michael Jackson:

Diciembre, 1995.

Los ensayos para el especial de televisión de HBO me tienen un tanto agotado, es algo a lo que ya estoy bastante acostumbrado pero eso no quita que me sienta sumamente cansado, incluso siento que algo no anda bien conmigo.
Puedo seguir, puedo hacerlo, no me iré hasta que esto termine y quede perfecto.

Lo estoy haciendo pero siento como me falta la respiración, siento como mis piernas flaquean, estoy perdiendo la fuerza, mis ojos están por cerrarse.

Todo se ha puesto oscuro y ahora ya no estoy en el lugar de los ensayos ahora estoy recostado sobre una incómoda camilla de hospital con una sabana blanca cubriéndome el cuerpo, mi madre y Janet están aquí y parecen preocupadas.

—¿Qué hago aquí y porque siento dolor en el cuerpo?— Pregunté con la voz ronca, apenas podía hablar parece que me habían sedado o algo así.

—Sufriste un desmayo, te desvaneciste de un momento a otro— Respondió mi madre con tono de preocupación.

—Sí y nos han dicho que tu salud no va nada bien. Tendrás que quedarte al menos una semana en reposo— Me advirtió mi hermana.

—Estás deshidratado entre otras muchas cosas más que ya te explicará tu doctor—

Ellas se quedaron cuidando de mi por un rato más, y yo solo quería irme de aquí, los hospitales son tan aburridos y deprimentes.

Horas después Lisa también había llegado a la habitación del hospital, no tenía buena cara entonces mi hermana y mi madre sabían que era hora de dejarnos solos.
No podía descifrar a mi esposa, no sabía si estaba molesta o preocupada, no sé exactamente qué pasa con ella.

—¿Qué ha sucedido contigo?— Dijo frente a mi frunciendo las cejas.

—No lo sé exactamente hasta ahora sé que tengo deshidratación.

—No me refiero solo a eso— Habló impaciente. —¿Haz vuelto a recaer? ¿Haz consumido medicamentos para el sueño otra vez?—

No podía mentir, no cuando me miraba con esos ojos fuertes e intimidantes.

—¡Sí algunas veces!— contesté. —Pero no me excedí, solo tomé unas cuantas las noches anteriores que necesitaba poder dormir—

Esto se había convertido en una discusión de problemas acumulados en meses problemáticos anteriores. No se resolvería nada ahora solo lo estábamos empeorando y terminé por confirmarlo cuando el monitor de signos vitales comenzó a marcar mi ritmo cardíaco más alto.

—No quiero seguir esta discusión, solo quiero quedarme solo. ¿Podrías hacer eso por mí?— Pedí.

Lisa asintió y estaba por irse pero no sin hacer una petición, una muy dolorosa y fuerte petición.

—Quiero el divorcio— dijo firme. —Y estoy hablando en serio, ya no puedo seguir así—

Me limité a escucharla.
No podía asimilar lo que me estaba pidiendo.

<<Solo estamos demasiado molestos y no estamos pensando claro, solo eso>>

Salió de la habitación aún más enfadada, dió un portazo y me quedé solo otra vez pensando en lo que dijo.

Pasé el resto de la tarde pensando una y otra vez en la palabra "divorcio" no puedo solucionar nada ahora, quisiera escapar y desaparecer, que el mundo y todos me olviden por un momento.

7:30 p.m.

Los doctores y algunas enfermeras entraban y salían de la habitación para asegurarse que yo me encontrara bien, al parecer no me dejarían irme hoy y no me quedaba más que esperar en esta aburrida e incómoda habitación.
Pude dormir por algunas horas y al despertar mi hermana estaba aquí de nuevo.

On The LineDonde viven las historias. Descúbrelo ahora