Dante Blake:
No tengo rastro de ella, desde ese fin de semana que escapó. Y tampoco he querido buscarla ya que tengo que hacerlo por mi cuenta y no pienso arriesgarme, fue suficiente con infiltarme en su fiesta.
Debería esperar unas cuantas semanas, uno o dos meses. Puedo hacerlo ya ha pasado mucho tiempo desde que me encerraron, por supuesto que puedo resistir unos cuantos días más.
Ahora me concentrare en buscar una forma de volver a generar dinero. Lo que quedaba se está acabando, y Gabriel me necesita, no puedo dejarlo en la miseria. Laura necesita una paga por cuidar de él, y yo necesito a gente que haga todo el trabajo por mí, ¡Y para eso tengo que hacer dinero!
Revisaba la única cuenta que tenía, no era demasiado apenas 50 mil en pesos mexicanos. Me concentré en pensar como distribuirlo, tenía pensado en una cantidad mínima para lograr sobrevivir durante un mes y lo demás lo mandaría a inversión, tendría que volver al negocio.
Lo pensé a detalle, estaba solo en mi habitación y esa era la única opción que tenía.
-Laura, ven conmigo- me asomé a la puerta para llamar a la chica que de inmediato obedeció.
-¿Pasa algo?- preguntó y negué.
-Nada, es solo que quiero que hagas un par de llamadas y programes una cita aquí para mañana de ser posible- pedí y ella me miraba arrugando las cejas
-¿Una cita, con quien? ¿Se olvida que está muerto?- me regañó y reí.
-Solo tienes que llamar a Antonio, yo sé que vendrá- respondí despreocupado. -Resusitare para hablar con él- Bromeé.
-¿Qué planea ahora?
-¡Recuperar nuestras vidas! ¡No pienso quedarme sin un maldito peso!- apreté sus brazos y la miré a los ojos. -¡Realmente me siento desesperado!-
-Está bien, tranquilo lo llamaré de inmediato. ¿Pero que debo decir?- se soltó de mi agarre y dió un paso atrás.
-Dile que...- Mi estúpido cerebro aún no pensaba que decir, creo que la maldita droga me secó las neuronas. -Solo dile que es urgente que venga, que se trata de Gabriel-
La chica asintió y salió de la habitación.
Antonio puede ser un imbécil y un maldito, pero cuando se trata de Gabriel siempre estará a disposición de él. Lo hice que lo prometiera cuando me arrestaron, ahora es con él único que puedo contar.
Pasó cerca de una hora y Laura volvió a mi habitación con su teléfono en la mano.
-Antonio dijo que estará aquí por la tarde o tal vez en la noche, dijo que tomará el primer vuelo que encuentre- me habló la dulce chica y asentí.
-¿En dónde está mi hijo?- pregunté ya que no lo he visto desde la hora de la merienda.
-En su habitación jugando video juegos-
-¿Cuanto lleva con eso?
-Mmm... cerca de dos horas, creo-.
No quería parecer un padre aburrido pero me preocupaba que esa cosa le estuviera quemando el cerebro, había pasado el límite de tiempo yo solo le doy una hora.
-Iré con él, ya debe despegarse de ahí- Laura asintió yendo tras de mí pero no me siguió a la habitación de Gabriel.
Al entrar en la habitación lo vi sentado en el suelo, con los labios y ojos bien abiertos, parecía que la pantalla lo tenía hipnotizado mientras que movía los pulgares con rapidez.
-¿Te diviertes?- pregunté mirándolo pero él no despegaba los ojos de la maldita pantalla.
-Ajá- me respondió con indiferencia.
ESTÁS LEYENDO
On The Line
FanfictionRebecca, hija de un matrimonio dedicado a la ciencia y fanática de Michael Jackson se propone crear la primera máquina del tiempo y al paso de dos años lo logra teniendo como objetivo ayudar a evitar las desgracias en la vida del Rey del pop con ayu...
