Capítulo 83.

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Dante Blake:

Febrero, 2029.
Roma, Italia.

¡¿Qué maldito día es?!
¿Cuál es la maldita hora?
¿En dónde está mi hijo?

¡¿En dónde está esa perra?!

No he visto la luz del día, me tienen esposado de pies y manos, me custodian un comando completo, me tienen en un Jet sobrevolando y ni siquiera sé a donde me llevan. Todos aquí son unos imbéciles, preguntó y nadie contesta, me obligan a quedarme en silencio.

"¡Bienvenidos a Roma, Italia. Listos para aterrizar!"

Escuché decir a través de la bocina.

—Espero que te guste el gris y las camas frías— Me dice un imbécil burlándose de mí.

—Y yo espero que a ti te guste tener los órganos de fuera— Digo mirándolo a los ojos.

—Ya basta de amenazas, Blake— me dice otro tipo sin importancia para mí. —Ya no tienes poder, lo haz perdido todo—

¡Son unos idiotas!

Me atraparon esta vez pero no para siempre.

Siempre me he prevenido y esta ocasión no es la excepción, saldré más temprano que tarde.

—Pasarás tus días desde ahora en una prisión de máxima seguridad, y ahí esperaras tu juicio, tienes permitido solo una visita a la semana— Me hablaba un desconocido antes de bajar del Jet. —Y también derecho a un abogado, aunque dudo que alguien pueda sacarte de esto—

Los escuché reírse de mí.

Tenía tantas ganas de tomar sus cabezas y estrellarlas contra el piso hasta que quedarán echas pedazos, (solo eran fantasías en mi cabeza).

El Jet había aterrizado despacio, todos se preparaban para bajar, incluyéndome.

El comando me hizo ponerme de pié, y me empujaban directo a la entrada. A lo lejos pude observar que ya había oscurecido y a la estúpida prensa que ya esperaba por nosotros. Vi bajar primero a dos "policías" encapuchados y armados y enseguida me hicieron ir detrás de ellos, los flashes me invadieron apenas di la cara y parecía que a cada movimiento que yo hacía ellos se movían conmigo.

Nunca bajé la cara, incluso les sonreía.

—Esto no es una sesión de fotos para revista— Me dijo alguien por detrás.
—¡No seas imbécil y camina ya!—

<<¡Queremos saber que fue lo que alentó a privar de su libertad a Rebecca
Ferrer!>>

<<¿Toda su fortuna es producto del lavado de dinero y tráfico de drogas?>>

<<¿Cómo logró ocultarse por tanto tiempo?>>

Esas eran solo algunas preguntas que gritaban los reporteros, y por ahora no podía dar declaraciones. Era frustrante porque yo tenía demasiado que decir y estoy seguro que al mundo le interesaría escuchar toda la basura que Rebecca y su familia de mierda esconden.

Puede que yo esté acabado, pero no me iría solo, Rebecca también me acompañaría en todo esto porque solamente ella es la culpable.
Por ella es que ahora estoy aquí esposado y sin poder moverme, por ella es que Gabriel perdió a su padre, por ella es que yo perdí todo mi dinero.

¡Ella me jodió!

Seguí caminando, mientras mi cara era fotografiada. Me llevaron a un edificio con enormes paredes de concreto, el portón era de acero, los pasillos oscuros y deprimentes con poca luz.
Una celda tras otra, y todas completamente cerradas con puertas reforzadas y con una pequeña ventanilla por el centro.

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