Michael Jackson:
—Solo ha pasado una semana— me dice la castaña cuando su hermana nos revienta los oídos con su grito.
Ella los mira sonriendo ligeramente cuando se abrazan y besan, y yo la miro a ella sin disimulo pero parece no notarlo.
—Se ve a kilómetros como se mueren de amor todavía— escuchó la voz de Sofía mientras me da una sonrisa cómplice. Y Rebecca la mira poniendo los brazos en jarras. —Me refiero a Carlos y Lucía— la castaña asiente y Sofía me guiña un ojo.
—Aún están muy enamorados ojalá esa etapa les dure por siempre— Dice Rebecca suspirando para luego irse dejándome con Sofía.
—Tu tampoco puedes disimularlo— me dice.
—Debería pero tienes razón no puedo y tampoco quiero—
—Ella tampoco aunque lo niegue— me rodó los ojos.
—¿Tu crees que ella me quiera todavía?— susurré.
—¿Todavía? Ella nunca dejó de hacerlo, no sabes lo mucho que lloró cuando terminaron, no tienes idea de cuanto le costó levantarse incluso creímos que iba a morir. Rebecca te ama como una loca, nunca ha dejado de hacerlo—
—¿Entonces porque va a casarse?— Entrecerre los ojos. —Alguien que ama con esa fuerza no une su vida a alguien más—
—No lo sé, enloqueció supongo pero lo que sí sé es que si ese matrimonio se cumple no será ni la mitad de feliz como lo fue contigo—
—¿Eso debería hacerme sentir mejor?— Fruncí las cejas.
—No, pero creí que tu podrías hacerla desistir de esa idea ya que ni Lucía ni yo pudimos hacerlo.
—Ya lo intenté y no funcionó sería inútil si siguiera insistiendo— me di cuenta que hablé de más ahora Sofía no pararía de cuestionarme.
Y supe que no tardaría en hacerlo cuando me miró emocionada.
—Dime que fue lo que hiciste prometo que no se lo diré a nadie— Pidió, y sabía que esto quedaría entre nosotros pero no deseaba hablar.
—Tal vez te lo diga después— le di una sonrisa nerviosa.
—Está bien no voy a insistir, tarde o temprano sabré de que se trata—.
Sofia me acompañaba para ir dentro de la casa y al llegar me encontré con Ángelo comiendo una galleta, al verme me sonrió y saludó moviendo su pequeña mano.
—¡Hola!— me acerqué a él agachandome. —Mira cuanto has crecido en tan poco tiempo— asintió y me ofreció una galleta al parecer eran caseras.
La tomé y comí de inmediato.
—Está deliciosa, ¿la has cocinado tu?— pregunté cuando terminé de masticar.
—No, yo solo ayudé a mi abuelo— me habló a su manera.
—¡Sí y serás un gran chef!— le escuché decir a Alejandro que llegó secando sus manos.
Al verme él me estrujo en un abrazo diciendo que era una buena sorpresa tenerme aquí. La castaña y Beatrice llegaron un segundo después, la ojiazul no estaba sorprendida de verme pero eso no quitó que también se acercara a mi dejando un beso en mi mejilla. El matrimonio me preguntaba sobre lo que había pasado conmigo en los últimos meses y contesté con normalidad pero evadiendo algunos temas.
—¿Y cómo está tu esposa?— Preguntó Alejandro. Miré a Rebecca que escondió la cara entre sus manos.
ESTÁS LEYENDO
On The Line
FanfictionRebecca, hija de un matrimonio dedicado a la ciencia y fanática de Michael Jackson se propone crear la primera máquina del tiempo y al paso de dos años lo logra teniendo como objetivo ayudar a evitar las desgracias en la vida del Rey del pop con ayu...
