Zarcronno #2

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Sin titulo.

Juan unió sus labios y comenzó un beso lento y tranquilo que al instante busco más contacto, lo hizo un poco más salvaje y acostó a Miguel en la cama acariciando su cintura y subiendo la camiseta de su pijama poco a poco, se separo un poco y dirigió sus besos bajo el lóbulo de Miguel llenándolos por la curvatura del cuello dando leves mordidas que no dejarían marcas muy significativas, escuchaba cerca de su oreja la respiración irregular del menor, bajo su mano para acariciar a Miguel por encima del pantalón y puso su mirada en el rostro de Miguel, dejo caer su mano notando que el menor ya tenia una erección. Soltó una leve risa, ronca, que hizo a Miguel estremecer y ponerse completamente rojo, Juan le dio un beso de pico, después unió sus labios en mas contacto a la par que introducía su mano a el bóxer y pantalón de Miguel, comenzó a mover lentamente su mano apretando sus dedos un poco en el glande.

—Mhm... —Miguel soltó un leve gemido antes de poder al menos intentar decir algo.

Estaba consiente de que eso estaba mal, totalmente mal y que si sus padres llegaran por cuestiones del destino esa noche o por la mañana estarían muertos. Ambos. Pero el mas perjudicado seria posiblemente Juan, quiso pararlo, en verdad algo en su mente le decía que parara aquello, que Juan estaba ebrio y que solo lo usaba, pero la parte a la que le fascinaba Juan solo le mandaba a dejarse llevar por el momento, que disfrutara y para su gracia, o desgracia, esa parte estaba ganando por mucho.

Con el paso de los minutos los movimientos de Juan aceleraron, el calor, los gemidos y el placer en el menor también aumentaron notablemente. Solo unos movimientos mas y Miguel se corrió en la mano de Juan, en su abdomen y mancho también el pantalón. El menor por unos segundos creyó que Juan continuaría, pero solo se limito a darle un beso, cuando se separaron Juan se sentó en la cama.

—Cámbiate, iré a lavar mi mano —Dijo levantándose para encerrarse en el baño de la habitación de Miguel.

Se lavo la mano y miro su reflejo, se pregunto mentalmente que acababa de hacer, estaba ebrio, su mentalidad estaba 50% muerta y 50% atontada, no razonaba bien. Se lavo el rostro para darse un poco mas de claridad, al menos había parado antes de llegar a mas, no quería que Miguel se confundiera, ni que se viera obligado a nada, quería hacerlo y hacerlo bien, con él, con su consentimiento y en sus cinco sentidos funcionando como deberían.

Miguel por su lado estaba confundido, anonadado, en shock, eran muchas sensaciones juntas y todas chocaban entre si, deseo por unos segundos que siguiera, pero al siguiente se arrepintió de pensar eso y de todo lo que había sucedido, se cambio de pantalón y bóxer entre preguntas sin respuesta o con una respuesta que no le agradaba. Juan pregunto si podía salir y Miguel le dijo que si, el moreno se acerco a la cama del menor donde estaba sentado y puso una mano en su pierna... No sabían muy bien que decir.

—Yo... —La voz de Juan se fue extinguiendo lentamente y después de mirar los ojos de Miguel soltó —Olvidalo... Buenas noches —Su voz aún tenia ese tono típico de cuando estas ebrio pero sus palabras eran serias.

Salio de la habitación y dejo a Miguel más confundido que antes, con más miedos en su interior. Ambos durmieron intranquilos esa noche...

[...]

—Buenos días —Saludo Juan, magníficamente se había hecho inmune a la resaca con el paso de los años, la sentía, pero no tanto. Recordaba, pero prefería hacer al tonto.

—Buenos días —Susurro Miguel sentándose donde estaba su plato de comida.

—¿A que hora entras al instituto? Tengo que ver a alguien urgente... —A el de lentes le resulto sorprendente como Juan le hablaba con tanta normalidad.

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