Chapter 28

1.1K 148 23
                                        

La imagen no era nítida...era el polvo que se levantaba a través de un viento que no se originaba de manera natural...un terreno llano.

Un sentimiento de un miedo indescriptible se apoderó de él al estar en este lugar...el ambiente no era normal, incluso los animales habían abandonado el lugar que era una isla a juzgar por el sonido del océano por doquier. Más allá se podía apreciar una torre, muy lejos...una torre oscura que parecía un espejismo.

Allá a esas dos personas que estaban en medio del terreno se miraban el uno al otro.

Un hombre pelirrojo con el cabello largo que ondeaba como una majestuosa bandera por el viento, al igual que el otro hombre de cabello negro cuya aura oscura provocaba que todo a su alrededor comenzara a marchitarse...

Parecía como si ellos fueran los únicos seres en el mundo en medio de la nada.

"No quiero estar aquí...es demasiado...aterrador"

***

Con ese extraño sueño en mente, Dio despertó de una manera que jamás se imaginó...

- ¡iiiiihhh!

En alguna parte de la colonia, Dio estaba literalmente clavado sobre el tronco de un árbol, con una enorme estaca de madera metida en su torso, otra en el lado izquierdo de su pecho y otras pequeñas en su brazo derecho y sus piernas y para rematar estaba atado alrededor de su cuerpo con lianas espinosas que penetraban profundamente en su piel causándole un dolor horrible...era un milagro que no hubiera gritado de primeras.

De alguna manera, a los pocos segundos el dolor iba disminuyendo...sentía una magia exterior que le ayudaba, pero no podía ver a nadie en su campo de visión y no podía girar su cabeza.

"¿Q-Qué es esto?"

Al principio estaba tan asustado que no pudo recordar con claridad qué era lo que le había sucedido.

En resumen...

Dio volvió a morir y había gastado otro uso en su anillo.

El goblin que lo descubrió lo delató y de inmediato el Jefe pensó que se trataba del grupo que los habían atacado las dos veces anteriores, por lo que sin escuchar las negaciones desesperadas de los soldados de Bondomir y lloriqueos, todos fueron masacrados.

Ante sus ojos, por primera vez Dio vio personas siendo brutalmente asesinadas. En menos de las posibilidades de un humano, los goblins se abalanzaron como pirañas sobre los cinco para saciar sus impulsos asesinos.

Ninguno utilizó armas, simplemente con sus manos y uñas afiladas arrancaron brazos, piernas, pieles, ojos, genitales y órganos...y Dio no tuvo la oportunidad de sentir la misma sensación que ellos...

Porque se murió del susto.

Tal vez por eso los goblins ni siquiera se molestaron por mutilarlo si de todos modos estaba muerto, por lo que lo dejaron ahí clavado como una especie de decoración bizarra.

Al recordar claramente todo lo que había visto, sintió ganas de vomitar...y lo hubiera hecho si al menos tendría algo en el estómago, la sangre que él consumía nunca estaba demasiado tiempo ahí, por lo que sólo sintió arcadas vacías...

A estas alturas, para su gran asombro, no sentía ningún dolor a pesar de la dolorosa situación en la que estaba, era algo muy subrealista que ni siquiera él se lo podía creer...¿de dónde provenía esta magia curativa? ¿De Seira?

Aunque llamarle magia curativa era un poco erróneo tomando en cuenta que él era un no muerto y la magia de curación u otros hechizos con propiedades divinas producirían un efecto fatal en él...ya lo había experimentado antes y no era algo que quería repetir.

Necroromancer OnlineDonde viven las historias. Descúbrelo ahora