- ¿Qué estás haciendo, si se puede saber?
La pregunta hizo eco por todo el lugar que no era precisamente pequeño. Era un enorme salón con una estructura arquitectónica que dejaría como poca cosa al mejor edificio creado por el mejor arquitecto del mundo. Simplemente no había punto en comparación a pesar que el piso, las paredes y decoraciones estaban hechos a base de huesos de todo tipo habidos y por haber, tallados a una perfección milimétrica dando formas majestuosas que iban bien con la imagen que proyectaba el ser de cinco metros que estaba con sus brazos esqueléticos extendidos.
De hecho, él básicamente era un esqueleto gigante vestido con la tela de la muerte cuyas almas en pena se movían levemente como si una brisa golpeara a través de una cortina.
Su aspecto era completamente intimidante dejando de lado su aura de calamidad de altísimo nivel que podría matar incluso a los muertos.
Era el dios de la muerte y una de las Trece Deidades Supremas Interiores, Morgon El-Psai.
Ningún ser vivo o no-muerto de bajo nivel podría mantenerse más de un segundo de pie delante de él... Incluso los aventureros de rango Diamante de Cinco Estrellas tendrían dificultades enormes para mantenerse siquiera conscientes.
Él, que se había percatado de la presencia de Isbel Apolonia que no se veía afectada por su aura en lo más mínimo, la miró por encima de su hombro con indiferencia y luego volvió su mirada a la esfera en tonos oscuros que mantenía en lo alto.
- ... Últimamente vienes mucho, Isbel ¿qué quieres ahora?
Morgon le respondió con otra pregunta. A lo que Isbel se encoge de hombros con una sonrisa que demostraba que sólo quería molestar. Morgon aún sabiendo eso reprimió las ganas enormes de sacarla a patadas de su mundo.
- Hace mucho...mucho tiempo, existieron un grupo de personas que lograron llegar a Krosis ¿no?...no, incluso lograron llegar a Kannon.
- No recuerdo tal cosa, ni siquiera estaríamos aquí si se hubiera dado el caso- replicó Morgon con un tono fastidiado.
- Sólo estaba divagando, en verdad te molestas por todo- le decía Isbel entre risas- de todos modos, Urolla me contó que enviaste a Zhifer al mundo mortal.
- Esa mujer....¡ni siquiera he mandado a nadie!
Ante el enojo del no-muerto, la atmósfera del lugar se tornó tan tensa que una concubina que estaba en la sala se desplomó como si fuera una marioneta al que le cortaron sus cuerdas.
En contraste, Isbel se rió aún más.
- Fufufuf, me parece gracioso que incluso tus propios sirvientes no te toman mucho en cuenta y hacen lo que quieren, deberías dejar de estar encerrado en este lugar aburrido como un animal e imponer respeto ¿no?
- No me digas lo que tengo que hacer, métete en tus asuntos- le habló él con un tono ahora irritado e Isbel se pasó sus intenciones amenazantes por el arco del triunfo y permaneció inmutable.
- Viralia está en el mundo, siempre la consideré una mujer aburrida, pero comparándola contigo...incluso ella sabe divertirse con los humanos, a su manera claro.
- Esa mujer me trae sin cuidado, además, no es de las personas que se la pasen perdiendo el tiempo en tonterías como tú. Sé muy bien que ella está ahí por ellos tres.
- Más bien dos, la otra es más como yo...me cae bien fufufuf. Seguro que Viralia le va a pegar una buena bronca cuando se entere lo que está haciendo su hija...haaa, aún no entiendo porqué sólo Vira-chan y yo bajamos, con lo divertido que es el mundo mortal.
ESTÁS LEYENDO
Necroromancer Online
Fantasy¿Te imaginas a un tipo gordo otaku convirtiéndose en un ser Supremo? Sí, así es...increíble ¿no? Pues esta es la historia de Dio, un joven de preparatoria que a pesar de ser un tipo obeso posee una especie de suerte para conseguir hermosas amigas. N...
