No muy lejos del lugar, dos personas se mantenían atentos a los acontecimientos en Virralfa.
- ¿Por qué debemos vigilar ese sitio?...nya
Una mujer que se le describiría como una albina con una larga cola y orejas de gato jugaba con un capirucho mientras estaba recostada sobre la rama de uno de los pocos árboles que habían en las llanuras. Ella mostraba total desinterés por lo que estaba ocurriendo en la ciudad.
Su aspecto era el de una mujer de veinticinco a treinta años, con un cuerpo atlético, sus ojos dorados demostraban un aire infantil y su cara reflejaba que ella no era el tipo de persona que jamás se enojaba y mostraba una confianza absoluta en sí misma detrás de su enigmática sonrisa. Ella estaba vestida con ropas ligeras, no usaba ninguna armadura, lo que sería una total locura estando en medio de un campo peligroso y al tener uno de sus brazos completamente descubierto se podía apreciar un tatuaje negro que daba la extraña forma de una ameba cuyos brazos o tentáculos se alargaban girando por todo el brazo hasta su muñeca, pero exactamente en su antebrazo se podía distinguir un número "4"
- Son órdenes del jefe, Zenno
Su compañero era un chico más bajo de estatura que ella que de por sí ya era más alta que cualquier mujer promedia. Lo más destacado en él era ese vendaje azul oscuro que ocultaba por completo sus ojos. Él también era albino, pero no un gato, sino una especie de elfo a juzgar por sus orejas puntiagudas, pero de un tamaño igual a las de un humano. De frente parecía tener el cabello corto, pero el resto de su pelo se reducía a una larga y delgada cola que le llegaba a la cintura. Él estaba vestido con un traje oscuro de cuero, de cuerpo completo, por debajo traía una cota de malla y alrededor de él una capa negra con un cuello elevado.
Lo más impresionante en él era la enorme espada que traía colgada en su espalda. Era más grande que él, con una larga empuñadura, una hoja muy ancha de color gris de doble filo y de punta acampanada. Aún si la llevaba un hombre más alto se necesitaría de una extraordinaria fuerza para manejarla decentemente.
- ¿Zenki de nuevo? Oye, me dijiste que venías a robar algo bonito
- Mentí- le respondió él con un tono serio, aunque su voz en sí era andrógino.
Zenno lo miró y casi de inmediato él habló de nuevo.
- Pierdes tu tiempo, Zenno
- A veces me pregunto si eres un monstruo, Piko
- El único monstruo aquí, eres tú.
El chico permaneció inmutable, no parecía ser el tipo de persona que le gustaban las bromas. Él había percibido las intenciones de Zenno al instante a juzgar por el nivel de ambos, fue lo suficientemente sorprendente como para que la mujer gato se asombrara ante la aguda percepción que ese chico aparentemente ciego tenía.
- al menos yo no torturo a las persona que mato. A fin de cuentas ¿qué estamos haciendo exactamente?
- sólo dime si hay personas que valgan la pena ese escenario.
- Nyan ¡ya veo! ¿tan sólo buscaban un reemplazo de...uhmm como se llamaba?
- Mi mente olvida el nombre de las personas débiles, sólo llamémosle el número ocho. El jefe nos pagará si le llevamos a alguien prometedor, no tiene que estar en nuestro nivel.
- Nyan, de acuerdo, dame unos segundos.
Zenno pareció esforzar un poco su cuerpo, aunque a simple vista no se notaba fue cuestión de segundos para que las peludas orejas de ella se movieran de forma graciosa.
- Nyan...
- ¿Cuántos?- le preguntó Piko sabiendo que ella había encontrado algo interesante al ver que ella dejó de ver su capirucho.
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Necroromancer Online
Fantasía¿Te imaginas a un tipo gordo otaku convirtiéndose en un ser Supremo? Sí, así es...increíble ¿no? Pues esta es la historia de Dio, un joven de preparatoria que a pesar de ser un tipo obeso posee una especie de suerte para conseguir hermosas amigas. N...
