Indetectable ante los monitores de los maestros, Liv volaba alrededor de la isla en busca de la mejor víctima que pudiera darle a su amo.
De entre las cuatro, tanto Rin como en su forma Liv poseía una habilidad que le permitía anular el ruido que podría producir con sus pies al correr o del aleteo de sus alas al volar. Hasta ahora Seira había sido la encargada de realizar asesinatos porque ella se ofrecía y por tener una buena habilidad para esconderse o infiltrarse. Pero en realidad, la más apta era Liv por muchas razones además de ser silenciosa.
Con su enorme rango de detección, nada podía escapar de ella. Ni siquiera le importaba el no tener vista vampírica ya que esto lo comensaba con creces.
De pronto, en la zona montañosa, a más de cien metros sobre el suelo en un terreno relativamente plano, Liv pudo encontrar a alguien que estaba parado de espaldas a varios metros de distancia.
Una de las cosas que más sobresalían en Liv era su gran capacidad para razonar en cualquier situación. Bien puede que la persona que estaba allá fuera un simple estudiante del colegio, un adalid seguramente ya que no tenía la forma de un niño. Puede que ella fuera más fuerte que su amo, pero jamás tenía la intención de subestimar, sobretodo si se trataba de algo desconocido. Tenía que hacer el asesinato lo más discreto posible... a diferencia de un guerrero, la deshonra no existía para el asesino si ejecutaba a una persona por la espalda. Pero no había manera de que Liv lo supiera, ya que estaba desligada a la moral humana...simple y sencillamente hacía lo que mejor resultara para beneficio de ella y de su amo sobretodo.
A más de cien metros, Liv retornó a su forma infantil para atacar con magia...no, aún no lo haría. Sea lo que esa persona que estaba allá, no podría tomarla a la ligera...primero debía esperar, Rin podría jactarse si quisiera de poder tener la paciencia de un francotirador. No importaba cuánto esperara, Rin jamás se desesperaría ni se movería un centímetro si la situación lo requería.
- ...
Había algo que le molestaba a Rin ahora que la vigilaba detenidamente entre unas rocas altas...
Cabello largo y plateado que ondeaba por el viento, a primera vista Rin juzgó que se trataba de una mujer la que estaba allá parada y sin embargo, no parecía hacer nada más que agitar levemente la cabeza de arriba a abajo de manera extraña.
Una, dos, tres, cuatro horas y la escena seguía siendo la misma.
¿Qué sucederá con aquella persona?
A estas alturas ya no se le podría considerar como algo normal ya que ninguna persona normal sería capaz de estar ahí de pie en medio de la nada sin hacer nada.
Había algo extraño, eso era seguro y Rin, que muchas veces intentó atacarla a la distancia, sus instintos no se lo permitían, como si aquella mujer representaba un peligro que Rin no pudiera manejar.
Había algo extraño en el ambiente que hizo pensar a Rin que estaba siendo observada por aquella persona aún si estaba de espaldas.
- ¡...!
No, en realidad... Sí que podría ser altamente posible. Rin en ese momento se dio cuenta de su error, jamás había considerado que otra persona podría tener rango de detección como ella o más bien, lo había olvidado. Por lo que ella entendió dos cosas:
Esa mujer estaba actuando como su propio señuelo desde el principio...
Y la que estaba siendo acechada era Rin misma.
La primera que se moviera ganaría...al menos ese sería el pensamiento común, pero Rin creía que la que en verdad ganaría fuera la más rápida y fuerte...y ella estaba preparada.
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Necroromancer Online
Fantasy¿Te imaginas a un tipo gordo otaku convirtiéndose en un ser Supremo? Sí, así es...increíble ¿no? Pues esta es la historia de Dio, un joven de preparatoria que a pesar de ser un tipo obeso posee una especie de suerte para conseguir hermosas amigas. N...
