Supervisando el aula 1-D estaba el Concejero número ocho, Rerel Aren haciendo de árbitro mientras que otros dos concejeros miraban de lejos las batallas que a ellos les parecían muy aburridas y ridículas como podría esperarse de niños de primer grado.
- Qué envidia, cuando iba a primer grado no teníamos muchas peleas así, como quisiera ser ellos. Aunque ahora no es diferente ¿por qué tengo que ser tan fuerte?...nadie nos reta últimamente, es tan aburrido ser parte del concejo ¿verdad, Hitomi?
La chica de cabello castaño claro con una pequeña cola del mismo color y orejas redondeadas sobre su cabeza era la concejera número cuatro, Tanuri Nanaki, una de los miembros más antiguos. Su aparente arrogancia estaba más que justificada, por eso nadie se atrevía a decirle nada y el respeto que le tenía la mayoría se veía más inclinado al hecho de que ella estudiaba en nada menos que en noveno grado, ya en su tercer año.
Para llegar a donde ella estaba, aún siendo una excelente estudiante, es imposible no perder el año a partir de sexto grado, por lo que hablando relativamente, para llegar a noveno grado se tomaría casi veinte años. Era por eso mismo que los humanos ni siquiera se molestaban en seguir luego de graduarse de quinto grado.
- Personalmente no me quejo- le respondió Hitomi, la décimo tercera concejera y la quinta de las única cinco mujeres en el concejo.
Diciendo eso, ella se aleja caminando hacia la salida.
- ¿A dónde vas?
- Veré las demás peleas.
- Ya veo, no vuelvas a encerrarte en algún lado o se lo diré a la maestra Reine- le dice ella que conocía lo suficiente a Hitomi como para advertirle.
Ella sólo la mira sobre su hombro y le sonríe de forma enigmática antes de desaparecer.
En realidad, sus compañeros del concejo no miraban a Hitomi como una tipa rarita, es más, ella encajaba muy bien porque muchos de ellos como Tokha eran una panda de bichos raros. Tal vez el único problema que tenían con ella era el hecho de que a ella se le daba por desaparecer encerrándose en algún lugar y sólo cierto número de personas serían capaces de poder encontrarla. Entre ellas estaba la maestra Reine que poseía un alto grado de entrenamiento en "Miten".
- Como siempre, es difícil poder sentirla ¿en serio es una estudiante de segundo grado?- le pregunta Aren que se acercaba a Nanaki luego de dar por terminado una batalla.
- Hay personas que desarrollan cierta habilidad sin que se den cuenta...y aún no sé de qué te impresionas, ella es un prodigio ¿no?
- ¿Estás molesta?- le pregunta él con una mirada burlona a lo que ella gira la cabeza hacia otro lado.
- Claro que no, tonto.
Nanaki era la clase de persona fuerte mediante el esfuerzo, era natural que se sintiera celosa al ver a una persona que desde muy joven tuviera "verdaderas" habilidades y facilidad de aprender sólo porque esta tiene mucho talento...en cierta manera era injusto. Pero por otro lado, la mayoría de las veces el talento de las personas excepcionales se vuelven en su contra...al menos ese era su consuelo luego de ver a incontables de personas talentosas caer.
- ...Mentirosa.
- ¿Te la rajo?
...
Entre las habilidades que poseía Hitomi, tenía una que la hacía indetectable en casi todo momento. Al menos funcionaba en la mayoría de los estudiantes pero no en los maestros. No era una habilidad especial, ni tampoco una habilidad racial o de rasgo, cualquiera podía aprenderla, pero alcanzar la perfección era casi imposible y Hitomi estaba en un nivel intermedio.
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Necroromancer Online
Fantasía¿Te imaginas a un tipo gordo otaku convirtiéndose en un ser Supremo? Sí, así es...increíble ¿no? Pues esta es la historia de Dio, un joven de preparatoria que a pesar de ser un tipo obeso posee una especie de suerte para conseguir hermosas amigas. N...
