- Vaya manera de entrar ¿siempre lo haces así?- le pregunta Sebastian que miraba con cierta vergüenza ajena la manera en que Ceres hacía algunas cosas.
Sebas ya era un aventurero, en ese momento ostentaba el rango Plata. Al principio trabajó mucho para subir hasta ese rango, pero después, como lo era su personalidad, se aburrió y empezó a ir al colegio Hastur para matar el tiempo.
Ahora, debido a un golpe de capricho de su extraña compañera, ambos se embarcaron hacia el país de Dhonir hacia una ciudad en específico que estaba ubicada en una de sus tantas provincias.
No sabía exactamente por qué ella quería ir a ese lugar, sólo sabía que deseaba inscribirse en el gremio como una aventurera y las prisas que llevaba por querer hacerlo le desconcertó mucho...
Ya comenzaba a extrañar a Nekane, al menos ella era...espera, esa también era una mandona ¿por qué tenía tanta mala suerte?
Al menos esa rubia enana era mejor que tener a la novia del que consideraba su peor enemigo que además de ser una estúpida para dejarse utilizar como una objeto, también era demasiado torpe. Lo único valioso en ella era su habilidad de la cual Sebas no sabía, pero ¿por qué otra razón Dio querría tenerla a su lado? Para Sebas, Ceres no era una chica hermosa y sabía muy bien que a su novio no le importaba eso con tal de tener lo que le interesaba.
- D-Disculpe, pero él... llegó primero- le decía la recepcionista tratando de no sonar ofensiva ante Ceres que se había adelantado al hombre de negro que se había quedado parado en silencio mientras su perro se había sentado sobre el suelo de cerámica, jadeando incesante.
- ¿Eh?...¡Ah! ¡L-Lo siento!- exclamó Ceres al ver al tipo detrás y rápidamente se apartó, a lo que él levanta su mano para calmarla.
- Adelante, no tengo prisa- le dice él con una voz extraña que de primeras Ceres no le tomó atención por lo apurada que estaba, pues Dio le había ordenado que hiciera esto para luego desaparecer de la vista de su compañero utilizando Chronos Mundial.
La inscripción al gremio no era un asunto tan complejo, tan sólo hacía falta rellenar un formulario con muchas condiciones. Prácticamente cualquiera podía ser un aventurero ya que el gremio no se molestaba en medir la fuerza de sus aspirantes. Más que parecer flexibles, en realidad eran muy descuidados a pesar de sus complejos sistemas de leveo a diferencia del gremio de luchadores en donde simplemente se tenía que pasar una prueba de habilidad para entrar o en el gremio de magos en el que el aspirante debía tener como mínimo cierto grado de conocimientos sobre la magia en general y saber un determinado número de hechizos.
La recepcionista asistente entonces tuvo que encargarse de Ceres que la llevó hacia una habitación aparte y Sebas tuvo que esperar con una cara de fastidio en una de las mesas.
Por un momento él miró con curiosidad al tipo que estaba hablando con la recepcionista que desde donde estaba se miraba lo mucho que estaba sudando.
Él sabía el motivo, un aventurero de rango Diamante no era algo que se miraba todos los días...al menos no en una ciudad insignificante como esta. Además ¿por qué estaría un tipo poderoso como él en estos lugares en donde el peligro en el mayor y raro de los casos alcanzaría a nivel Platino?
El punto de partida de Sebas había sido este mismo país, pero en otra región y sabía muy bien de la clase de peligro que un aventurero podría toparse estando fuera de las ciudades.
Tal vez el principal motivo por el que Sebas dejó de hacer misiones para el gremio era porque ya había superado la fuerza promedio y alta de los monstruos que habitaban aquí, ya no había ninguna razón para continuar en estos lugares para débiles
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Necroromancer Online
Fantasi¿Te imaginas a un tipo gordo otaku convirtiéndose en un ser Supremo? Sí, así es...increíble ¿no? Pues esta es la historia de Dio, un joven de preparatoria que a pesar de ser un tipo obeso posee una especie de suerte para conseguir hermosas amigas. N...
