A varios kilómetros de Gosfrik:
- Chrollo ¿En dónde estabas oye? Te descuido por un momento y me dejas con tu carga ¡no soy tu mula! Toma, tu espada ¡deberías cambiarla!
- Hahah, ¡dame un respiro! Me metieron preso.
- ¿Eh? ¿Cómo? ¿De nuevo por buscar chicas que pueden ser tus nietas?
- No, golpee a un guardia, es una larga historia ¿quieres oírla? También conocí a unas personas interesantes.
- Mejor déjalo para después quieres. Nuestro querido jefesito nos convoca de nuevo.
- Hooo ¿hay problemas?
- Parece que nos ha aparecido competencia, Seradorh ha contratado a una organización similar a la nuestra llamada Therion.
- ¿Ehhh? ¡Pero en Moltánika es uno de nuestros clientes VIP!
- "Era" lo más seguro es que uno de nosotros va a terminar infiltrado ahí. Deben tenerlas bien puestas para competir contra nosotros ¿no?
- Hablas como si fueras una veterana entre nosotros y apenas tienes unos meses.
- ¿A ti te gusta verme molesta no? Ya verás, el jefe me pondrá a mí como su espía ¿me pregunto qué tipo de idiotas conformarían esa organización de tercera?
- Bueno, el jefe lo decidirá, además, tú no eres nada discreta.
- ¿Ha? ¿Cómo que no? ¿acaso se te olvidó cómo-
- ¿Asesinaste al príncipe de Ainor? Ese mocoso era tan despistado que incluso un hombre con armadura pesada en sigilo lo habría hecho.
- ¡Deja de desacreditarme!
- No, es divertido~ hahah
- ¿Es divertido eh?...¿Me pregunto qué pasaría si de pronto le contara a tu esposa algunas cosas interesantes sobre ti?
- No te atreverías...¡O-Oye! ¡Vuelve acá Renka!
El samurai de mediana edad, Chrollo, otro tipo mujeriego y bonachón, perseguía a Renka que debido a su maldición, no era objetivo de los piropos de él.
A pesar de que ella había sido prácticamente forzada a unirse a "Redrum", al darse cuenta de quién era el jefe y fundador de la organización, dejó de resistirse y logró encajar en el grupo.
***
- Shishishi...
- ¿De qué te ríes, Fuko?- le pregunta su compañera June que experimentaba con diversas especias y plantas.
- ¡Ahh!...n-no es nada...
Fuko era un bicho extraño para cualquiera que la conociera, June pensaba eso también. Muchas veces a Fuko se le daba por andar en la luna y reírse en sus propias fantasías.
Ella seguía sin poder hablar fluidamente con ninguna persona a excepción de su hermano mayor y Luka que debía andar en algún lugar del colegio deambulando luego de que su compañero la dejara de la nada.
En su aspecto físico ella no había cambiado nada en todos estos meses. Se bañaba dos veces a la semana, con su cabello medio desaliñado, ojeras que parecen maquillaje debajo de sus ojos y una piel bastante pálida que demostraba que casi no conocía el sol...además, siempre caminaba como una anciana.
Pero esta vez ella se reía por algo distinto.
Estaba leyendo un libro que había robado de la biblioteca principal, no era precisamente un libro educativo de magia, sino una novela de humor negro y erótica. No era algo que una niña podría leer, pero a la pequeña
Fuko parecía valerle tres pepinos, después de todo en realidad ella tenía dieciséis años. Tampoco era una adulta, pero ya era lo suficientemente mayor para asimilar lo que estaba leyendo. Desde la perspectiva de June que le miraba la espalda, parecía que ella estaba leyendo un libro de magia negra.
ESTÁS LEYENDO
Necroromancer Online
Fantasy¿Te imaginas a un tipo gordo otaku convirtiéndose en un ser Supremo? Sí, así es...increíble ¿no? Pues esta es la historia de Dio, un joven de preparatoria que a pesar de ser un tipo obeso posee una especie de suerte para conseguir hermosas amigas. N...
