Una vez más, esa sensación familiar y cálida provino desde su mano izquierda, exactamente en su dedo anular...
"Ya veo...así que volví a morir"
Después del golpe que Dio había recibido, era normal que algo como esto sucediera. Había sido tan fuerte que perdió el conocimiento casi al instante, al menos, de todas las muertes que experimentó, esta fue ligeramente la mejor...
- ¡Dio-sama! ¡Dio-samaaa!
Una voz preocupada escuchó...una voz escandalosa, ni siquiera tenía que abrir los ojos para darse cuenta de quién se trataba, a pesar de que su voz se había aclarado un poco.
- shhh, no hagas mucho ruído Tori, lo despertarás
- ¡eso es lo que quiero!
- ¿por qué no puedes entenderme?...en este momento mi amo se ve más apetitoso que nunca
- no...se te ocurra... hacer tus cochinadas... aquí
- ¿siempre tienes que hablar en momentos inoportunos Rin?
- ...
- ... es molesto cuando te quedas callada
- ella es así, no la molestes, de todos modos tiene razón, tenemos que encontrar una solución a esto
- ara, yo no le veo el problema, me dan ganas de comérmelo
- oye, ¡no lo hagas!
- fufufuf, tranquila Reika, no lo decía de forma literal, además, me gusta más como sabe mi querida Tori, Dio-sama sabe un poco salado.
- eh, un momento ¿lo has probado?
- traquila Tori, no lo decía en serio...bueno sí... R-Rin ¿podrías dejar de asesinarme con la mirada?
- aparte de la opinión de Seira, yo creo que el problema será muy serio para Dio...
- H-Haru tiene razón ¡debemos resolver esto!
- ¡me niego! Me gusta como está así
- ...subjetiva
- hmmm...¿podrían callar-...¿ha?
Dio finalmente se le había dado por abrir los ojos y se había dado cuenta de tres cosas:
Que estaba acostado sobre el regazo de Tori, sus piernas eran más duras que las de cualquiera, de hecho, casi todos sus músculos estaban perfectamente entrenados, aunque a primera vista no lo pareciera.
Todas estaban bien, por lo que se había sentido aliviado al escuchar a cada una...
Y la última y más importante que lo había obligado a interrumpirse al hablar...algo que lo dejó helado.
- ¿q-qué?
Su voz sonaba de otro modo, menos ronca...justo al igual que Tori y eso lo llevó a verse de inmediato su cuerpo.
La impresión que se llevó fue indescriptible al ver su cuerpo pequeño, la ropa incluso se había ajustado a su tamaño, aunque esto seguramente era obra de Seira que dudaba mucho que lo hubiera hecho a iniciativa suya...podía sentir los sentimientos lujuriosos emanando de ella más que nunca por razones evidentes.
¿Cómo podía ser esto posible?
La respuesta ya lo sabía, si Tori se volvió más joven después de recibir un golpe de Xerxes, entonces Dio también...¿pero por qué Seira se miraba igual?...en parte lo agradecía, ya que él adoraba admirar su belleza madura al borde de la mediana edad...y ahora ella ya no le doblaba la edad en apariencia, ahora se la triplicaba.
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Necroromancer Online
Fantasy¿Te imaginas a un tipo gordo otaku convirtiéndose en un ser Supremo? Sí, así es...increíble ¿no? Pues esta es la historia de Dio, un joven de preparatoria que a pesar de ser un tipo obeso posee una especie de suerte para conseguir hermosas amigas. N...
