Llevábamos ya varias horas en el coche. Tim conducía mientras que Brian y Tobby dormían en la parte de atrás del coche. Miraba por la ventanilla, llevábamos tanto tiempo en el coche que nos encontrábamos ya en ésa parte del viaje en la que todos estábamos ya demasiado cansados como para bromear o hablar. Permanecía despierta sólo por hacer compañía a Tim con un poco de charla ligera que intentaba mantenerlo despierto. Aunque la verdad era que la que se estaba quedando dormida, era yo.
—Lara, duerme. Yo no necesito que me des conversación para no quedarme dormido, en serio.
—Pero no quiero que conduzcas todo el trayecto sólo.
—Tranquila, no pasará nada. Os despertaré cuando lleguemos.
No me parecía una razón suficiente como para permitirme dormir. Hice un pequeño mohín.
—Además aún no me has dicho a dónde vamos.
La carretera se presentaba infinita y solitaria ante nosotros. Nos movíamos por una carretera comarcal, intentando evitar los peajes.
—Vamos... a un sitio.
—¡No me digas! —dije con fingida sorpresa—. ¿Tanto te cuesta contármelo?
—En realidad no me cuesta nada. —Ladeó ligeramente la cabeza echándome un rápido vistazo y sonriendo—. Pero creo que será mejor darte una pequeña sorpresa. ¿Qué gracia tiene saber de ante mano a dónde nos dirigimos?
Le miré por un largo rato en el que permanecimos en silencio. Silencio que sólo se veía interrumpido por el incesante zumbido de la calefacción del coche. Bajé la mirada, intentando pensar una buena respuesta que lo impresionase tanto como para que me desvelase el misterio de hacia dónde nos dirigíamos. Pero no se me ocurría nada, así que apoyando la cabeza sobre una de mis manos, seguí observando el paisaje. En realidad no era muy tarde, no más tarde de las diez y media de la noche. Pero la falta de entretenimiento y el cansancio de las varias horas de coche se notaban y hacían que nuestros párpados, o por lo menos los míos, se fuesen cerrando poco a poco en un intento por trasladarnos al mundo donde reinaba Morfeo.
Me quedé dormida, sin darme apenas cuenta y sólo me desperté para arrastrar mi cuerpo hasta el hotel en el que nos quedaríamos esos días, y meterme en la cama. Sentí algo cálido a mi espalda. Y también sentí cómo esa cosa me abrazaba y su respiración se iba haciendo más y más pausada conforme, tanto la persona acostada a mi espalda como yo, nos íbamos quedando dormidos.
A la mañana siguiente me despertaron unos golpes en una de las paredes. Supuse que serían mis compañeros de viaje hasta que recordé que ellos estaban al otro lado del pasillo, en la puerta justo en frente de la mía. Abrí los ojos y busqué la persona que debería estar durmiendo a mis espaldas. Pero no había nada mas que una nota sobre las sábanas.
"Hemos tenido que ir pronto a trabajar. No salgas del hotel. Nos vemos en la hora de comer.
Tim, Brian y Toby".
Me encogí de hombros y miré la pared de la que provenían los ruidos. Salí de la cama, y me acerqué a ésta. Parecía que alguien estuviese tocando la pared con los nudillos, como si intentase comunicarse conmigo. Pero aquél pensamiento me parecía tan estúpido que me hizo sentir completamente ridícula. Posé una mano sobre el tabique, donde yo creía que estaba el foco del sonido. Pero justo en el momento en que mi mano rozó la pared, el ruido cesó.
Permanecí ahí varios segundos, intentando exprimir de mi mente una explicación razonable. Pero dentro de mi cabeza ésa explicación no existía más allá de que las personas dentro de esa habitación fuesen una pareja de recién enamorados que demostraban toda su pasión fornicando contra los muebles.
No me interesaba demasiado, así que me fui desvistiendo y entré en la ducha donde por fin me quité el desagradable olor a tabaco del coche de Tim. Mientras el agua caía por mi cuerpo y mojaba mi pelo me senté en el plato de la ducha, abrazando mis piernas y pensando. Pensé en lo extraño de la situación, en por qué me habían traído aquí. Si ellos venían a trabajara, podrían haberme dejado en casa con Jack. Tim decía que me habían traído con ellos para que pudiese cambiar de aires, y para poder seguir vigilándome. ¿Pero acaso Jack no me hubiese vigilado y cuidado de igual manera que ellos? Mis pensamientos fluyeron con mis tres compañeros, a cada cual más raro. E inevitablemente acabé en el mismo punto de siempre, en Jay. Agité mi cabeza intentando liberarme de esos recuerdos que sabía que no me iban a hacer ningún bien.
Unos fuertes golpes en la puerta hicieron que saliese a toda velocidad de la ducha. Me sequé como buenamente pude y me puse la ropa a toda prisa, sin siquiera peinarme el pelo. Abrí la puerta, pensando que eran los chicos, que habían podido terminar su trabajo antes de la hora de comer. Pero para mi gran sorpresa no eran ellos, aunque el rostro de la persona tras la puerta me era más que conocido.
—Hola Lara.
Dentro de mi cuerpo nació una emoción potente. Mis músculos se tensaron y un torbellino de rabia se coló por cada fibra de mi ser.
—¿Qué haces tú aquí, Alex?
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Slave of Creepypastas.
Fanfiction¿Crees que los Creepypastas no son tan malos? Entra y lee la historia de Lara, la cual fue obligada a servir a algunos de ellos. Ven y descubre que los asesinos, siempre serán asesinos. ¿Crees que sobrevivirás? 25/06/2023 #9 #LAUGHINGJACK 19/06/202...
